Fauna del Parque Provincial Aconcagua XVII: Puma (Puma concolor)

Autor: Ulises Lardelli y Diego Ferrer

El León (como es comúnmente llamado en el campo) es sin dudas el felino más grande y menos visto de la cordillera. De cuerpo grande, fuerte y robusto, tiene la cabeza pequeña y la cola alargada. Esta adaptado a saltar (más de 10 metros), trepar y a desarrollar gran velocidad en tramos cortos. Es solitario y muy territorial. Si bien puede desplazarse durante el día, prefiere la noche, el crepúsculo y el amanecer. Un macho en verano puede utilizar un área de 150 a 200 km² (Harris, 2008).

Su tamaño y coloración varían geográficamente; los ejemplares de Patagonia son mas grandes y de color grisáceo o leonado, mientras que al norte son de menor tamaño y de coloración rojiza (Canevari y Vacaro, 2007). Suele parir entre 5 y 2 cachorros en cavidades de troncos o rocas. Las crías nacen con sus ojos celestes y el pelaje moteado de negro. Aunque su dieta es netamente carnívora, caza una gran variedad de animales tales como roedores en general, liebres, guanacos y para su propia desgracia, animales domésticos.

Distribución
Ampliamente distribuido en todo el continente americano (desde Canadá hasta el sur de Argentina y Chile). Habita ambientes de montaña, serranos, bosques, sabanas, montes, desiertos y selvas. En nuestro país cuenta con por lo menos 7 subespecies a lo largo y ancho del país (exceptuando la provincia de Tierra del Fuego) (Chebez, 2009). La subespecie Puma concolor puma es la que habita en las regiones montañosas del oeste (Massoia et al., 2012). Roig (1965) lo cita para Mendoza en las localidades de Tunuyán, El Manzano, Yalguaraz, Desaguadero, San Rafael, Ñacuñan y La Paz, como Felis concolor puma.

Parque Provincial Aconcagua
Aunque es relativamente fácil encontrar sus rastros (heces y huellas), es muy difícil verlo directamente y si se tiene esta suerte, la experiencia no durara más que unos segundos. En el año 2004 el guardaparque Simón Ocampo encontró un cachorro muerto en cercanías de la seccional Casa de Piedra (3.253 msnm), por la quebrada del Río Vacas. Según comentarios, se lo ha visto también por el Fondo del Valle y Plaza Guanaco (3.700 msnm), sectores intangibles del parque que limitan con la provincia de San Juan. Por la quebrada de Horcones se sabe de su presencia en Confluencia (3.427 msnm), en donde en el año 2007 se encontraron fecas viejas en una recorrida por la quebrada del cerro Tolosa, próxima al campamento (Ferrer y Martínez Cháves obs. pers.). En el año 2011 se dio aviso que en la zona de Las Cuevas (3.151 msnm), en el límite con Chile, personas habían avistado una hembra con dos cachorros, y que lugareños tenían intenciones de sustraer las crías. Tres guardaparques recorrieron la zona durante dos días seguidos, encontrando huellas en la nieve pero sin poder localizar a los animales. Meses después, en un patrullaje de rutina por la noche en vehiculo, se pudo observar un ejemplar al costado de la ruta nacional Nº 7, en zona cercana a la entrada del parque en Horcones (2.863 msnm). El Individuo desapareció rápidamente en la oscuridad (Olmos, Rojas y García obs. pers.) En la época invernal incursiona en zonas mas bajas como la Quebrada del Durazno y la Quebrada Fiera, en ambos caminos de ascenso al cerro.

Problemas de Conservación
Muy perseguido y cazado, es un animal tímido que prefiere evitar el encuentro con personas. Su presencia, como la de todos los grandes mamíferos, ha sufrido fuerte retracción en su distribución histórica y densidad. Esto se debe principalmente por la cacería descontrolada y el empobrecimiento y fraccionamiento de sus hábitats naturales. El puma, como otros carnívoros, se ven afectados por entrar en conflicto con la cría de ganado doméstico por el hombre. Esta actividad es en muchos casos incompatibles con el modo de vida de estos animales, ya de por si muy caminadores y que necesitan grandes extensiones de territorio para conseguir sus presas. Es normal que se vean “sebados” luego de atacar animales domésticos de fácil acceso. Es conocida también la práctica que tiene la hembra de entrenar a sus cachorros en la caza, matando varios animales sin alimentarse de ellos. Esto genera odio en los dueños de los campos que persiguen a los pumas hasta ultimarlos. Se lo captura con cepos o con la ayuda de perros que lo obligan a trepar a un árbol (Massoia et al., 2012). Con respecto a esto, Canevari y Balboa (2003), comentan que “los gauchos lo perseguían a campo raso, con jaurías de perros especialmente entrenados y, cuando estaba rodeado, lo mataban con sus boleadoras. Hoy se lo mata con perros dogos y rifles". Muchos productores ganaderos culpan a las áreas protegidas de resguardar dentro de sus límites a estos felinos, que acechan a su ganado a grandes distancias de las mismas, lo que agudiza aun más este conflicto.

No podemos dejar de mencionar a los inescrupulosos que permiten su cacería en campos privados, en muchos casos personas que vienen de otros países atraídos por paquetes turísticos que incluyen toda la logística para la actividad cinegética (ver comentarios sobre la modalidad “caza asegurada” en Chebez (2009)). En el ámbito del trabajo con ganado mular, es común echarle la culpa al puma por los animales extraviados.

En lo que refiere al P. P. Aconcagua, tendría un espacio vital asegurado para subsistir, ya que existen manadas de guanacos, liebres y otras presas factibles con las cuales alimentarse. Sin embargo, al requerir extensiones tan grandes de territorio trasciende los límites del parque, lo que lo convierte en una especie vulnerable.

En las áreas protegidas de la Zona Sur de la provincia de Mendoza, en el departamento de Malargüe, se están llevando a cabo experiencias exitosas con perros pastores para bajar la mortandad de ganado por predación de carnívoros. De todas maneras falta aun mucho trabajo para cambiar la concepción de amenaza o animal dañino que tienen el puma y el zorro.

Creemos que es de suma importancia la realización de monitoreos para obtener datos de base y un diagnostico sobre la población, así como estimar abundancia y densidad relativa del puma en el área protegida. Con estos resultados se podrán elaborar pautas de conservación o manejo en la zona. Asimismo, la educación ambiental en las comunidades cercanas y en la población en general, acerca de la biología de la especie, sus problemas y su situación actual en la Argentina, puede contribuir a entender mejor a nuestro “león”, promoviendo su concreta protección en el parque Aconcagua, en Mendoza y, por que no, en todo nuestro país.

Estatus de conservación
Para saber más profundamente sobre los conflictos con el hombre y la situación actual de esta especie recomendamos revisar los trabajos de Chebez (2009), Chebez y Nigro (2010) y De Lucca (2011), entre otros. Según Díaz y Ojeda (2000), se encuentra con la categoría de “Casi Amenazado” y comentan que “es una especie muy perseguida por la depredación sobre animales domésticos y apreciada por su carne y cuero”. Agregando que “la supervivencia de muchas poblaciones depende de una real prohibición de la caza”. Chebez (2009), menciona que “la especie aún es considerada plaga en algunas provincias argentinas, donde se permite su caza libre por cualquier medio (incluso el envenenamiento con estricnina) o bien su caza como trofeo deportivo”. También es victima del mascotismo, ya que se cría de cachorro y luego se convierte en un potencial peligro (Canevari y Balboa, 2003).

Agradecemos los comentarios y las observaciones sobre la especie a los guardaparques Leonardo Olmos, Erica Rojas, Martín García, Javier Giménez, Federico Ferrari, Simón Ocampo y a los guías, campamenteros, porteadores y arrieros del Cerro Aconcagua.

Bibliografía

CANEVARI, M y C. FERNÁNDEZ BALBOA. 2003. 100 Mamíferos argentinos. Editorial Albatros, Buenos Aires, Argentina, 160 pp.

CANEVARI, M. y O. VACCARO. 2007. Guía de mamíferos del Sur de América del Sur. L.O.L.A. Buenos Aires, 414 pp.

CHEBEZ, J.C. 2009. Otros que se van. Fauna Argentina amenazada. Editorial Albatros, 552 pp.

CHEBEZ, J.C. y N.A. NIGRO. 2010. Aportes preliminares para un plan de manejo y conservación del puma (Puma concolor) en la República Argentina. 21 pp. Informe para el Primer Taller de Conservación y Situación Actual del Puma, Fundación Cullunche, Red Argentina Contra el Tráfico Ilegal de Especies Silvestres y Secretaria de Medio Ambiente de la provincia de Mendoza. www.losquesevan.com/descargas

DE LUCCA, E.R. 2011. Presencia del Puma (Puma concolor) y su conflicto con el hombre en el partido de Patagones, Buenos Aires, Argentina. Nótulas Faunísticas Nº 67. Segunda Serie. Fundación de Historia Natural Félix de Azara.

DIAZ, G. y R. OJEDA (Compiladores). 2000. Libro rojo de mamíferos amenazados de la Argentina. Sarem, 106 pp.

HARRIS, G. 2008. Guía de aves y mamíferos de la costa patagónica. Buenos Aires: Editorial El Ateneo.

MASSOIA, E., J.C. CHEBEZ y A. BOSSO. 2012. Los mamíferos silvestres de la provincia de Misiones, Argentina. Fundación de Historia Natural Félix de Azara. Buenos Aires, 510 pp.

ROIG, V. 1965. Elenco sistemático de mamíferos y aves de la provincia de Mendoza y notas sobre su distribución geográfica. Boletín Estudios Geográficos 49 (XII):175-227.



24 de Noviembre de 2012

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