Falleció Juan Carlos Chebez

Autor: Bárbara Gasparri

Falleció el 15 de mayo a los 48 años en la Ciudad de Buenos Aires. Nombrado recientemente Profesor Honorario de la Universidad de Buenos Aires por lo aportado en la capacitación para la gestión de planes de conservación de especies animales amenazadas de la República Argentina, por su distinción al mérito en la gestión ambiental del Ministerio de Ecología y Recursos Renovables de la provincia de Misiones, por ser miembro honorario y asesor de la Fundación de Historia Natural “Félix de Azara”, por la distinción “Pluma de Plata” entregada por Aves Argentinas/AOP, por los esfuerzos y logros en la conservación de la selva misionera que han sido reconocidos con una especie en su honor: Abrawayaomys chebezi y por los aportes realizados en el campo de la ictiología continental reconocidos por la División Zoología de Vertebrados del Museo de La Plata, entre muchísimos otros.

En una de sus últimas entrevistas, resumió sus comienzos en la conservación de la Naturaleza de nuestro país de esta manera:
 
Nací en 1962 y comencé desde muy joven armando un grupo ambientalista con compañeros del colegio, el Instituto Fátima de Martínez. Era 1976 y no se hablaba mucho de ecología por ese entonces en la Argentina. Desde allí comenzamos a conectarnos con las pocas entidades que defendían el ambiente, la Asociación Ornitológica del Plata, hoy Aves Argentinas; la Asociación Natura, hoy integrada de alguna manera con Aves Argentinas; y unos meses más tarde, en el ´77 se crea la Fundación Vida Silvestre Argentina. Estuvimos muy cerca de toda esa etapa de nacimiento de esa fundación. 
 
Interesados en hacer realidad el ideal que nos llegaba más bien por televisión, a través de Jacques Cousteau con sus documentales, o por el famoso Félix Rodríguez de la Fuente, que ahora se cumple el aniversario -treinta años- de su fallecimiento, ocurrido mientras rodaba un documental en Alaska. Recuerdo que en aquel momento esa noticia nos afectó. Sus documentales en Venezuela, por ejemplo, fueron de los primeros que mostraban la fauna sudamericana, nuestra misma fauna. También su enciclopedia Salvat, en fascículos, mostraba en la contratapa una especie en peligro de extinción. Así es como empezamos a preguntarnos "¿Y acá, en la Argentina, no hay especies en peligro de extinción?".
 
Continué haciendo una carrera vocacional en este tema, que me llevó, cuando hice el Servicio Militar (1981-1982)-en ese momento era obligatorio- a la Isla de Los Estados. Tuve la suerte de conocer esa lejana isla con el apoyo de la Armada para relevarla. Después, decididamente, me integré a la conservación cuando la Fundación Vida Silvestre Argentina me convoca a formar parte de sus filas, tarea en la que estuve involucrado durante 8 años. 
 
Más tarde, en el Ministerio de Ecología de Misiones, trabajé como asesor de la Subsecretaría de Ecología en 1987 y 1989. En 1990 fui convocado por la Administración de Parques Nacionales, donde primero cumplí funciones como Director de Manejo de Recursos Naturales, luego Asesor de la Presidencia y, finalmente -por concurso-, gané el cargo de Director de la Delegación Regional Nordeste que implicó mi mudanza a Iguazú, para trabajar en la selva misionera y todo el NEA desde 1994 al 2002. Si bien yo me autodefino como un naturalista y conservacionista, me interesa el panorama nacional de los ambientes, de las especies y no estoy a favor de la especialización. 
 
Me parece que uno de los males de nuestra época es la excesiva especialización. Creo que nuestros gobernantes necesitan un generalista a su lado, no un especialista. Hay excesivos especialistas que ven la rama y no ven ya el árbol, lo cual implica que no se están tomando medidas de conjunto para entender a la puna, para entender la estepa patagónica, para entender el bosque chaqueño. Por ejemplo, una cosa es el Chaco Húmedo con sus crecientes, sus pulsos de inundación, y otra muy distinta es el Chaco Seco, con sus fuegos que mantenían las pampas naturales, el fuego era parte del ecosistema y no era de temer. 
 
Para conocer estas relaciones hay que entrar en el monte, hay que recorrer y embarrarse. Tuve la suerte, en todos esos años, de ir recorriendo y conociendo el país. Actualmente me estoy desempeñando en la Fundación de Historia Natural Félix de Azara, una destacada ONG, que inicia sus actividades en los comienzos de este siglo, la cual se dedica a la defensa del patrimonio natural y cultural de los argentinos en el Área de Biodiversidad. Además estoy "prestado" al Municipio de San Isidro como Director de Ecología y Conservación de la Biodiversidad, un área nueva que se creó hace dos años por iniciativa del intendente Gustavo Posse. Así volví al pago después de dar una vuelta larga por el país. 
 
Además publiqué obras sobre nuestras especies amenazadas: el libro más conocido es "Los Que Se Van", el cual tiene su primera edición de 1994 y una reedición en cuatro tomos en 2008 y 2009. También "Mamíferos silvestres del archipiélago fueguino" (1993), "Fauna Misionera" (1996), "Guía de las Reservas Naturales de la Argentina" (en 5 tomos) (2005), “Misiones Aves” (2009), Nuestros Árboles (2010), Misiones Árboles (en prensa), entre otros.
 
Si me tengo que definir, diría que soy un naturalista vocacional, que equivocadamente no siguió en su momento la carrera de biología -me hubiera ahorrado muchos dolores de cabeza-, pero que pudo darse el gusto de hacer conservación en la Argentina. Un país maravilloso, con una heterogeneidad de paisaje y de ambientes y, en consecuencia, de especies únicas. Ahora veo con alegría que el tema llegó para instalarse y no como sospechábamos en un comienzo que podía llegar a ser una moda pasajera.

TE VAMOS A EXTRAÑAR MUCHO!!

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Designación de Juan Carlos Chebez como Profesor Honorario de la UBA
Obituario Juan Carlos Chebez (Mastozoología Neotropical)


16 de Mayo de 2011

Comentarios



  1. #1   CECILIA D dijo: 16.05.2011 - 17:22hs FUERZA BARBARA!!!

  2. #2   Sergio dijo: 16.05.2011 - 18:50hs Realmente una gran pena. No tuve la suerte de conocerlo personalmente, pero si la de intercambiar varios mail, en relación a las aves y otros temas. Sus respuestas amables y llenas de calidez, fueron siempre una fuente de aprendizaje.
    Un respetuoso saludo a sus familiares.

  3. #3   Andrea dijo: 16.05.2011 - 19:35hs Perdimos a un grande.

  4. #4   Francisco Lucero dijo: 16.05.2011 - 20:20hs Agradezco a Dios haber conocido a mi amigo Juan Carlos, qué enseñanza, qué valores, qué hombre, por siempre vas a seguir conmigo, fuerza Bárbara y familia.

  5. #5   Aníbal Parera dijo: 16.05.2011 - 20:41hs Una enorme pérdida para la conservación de la naturaleza.
    El legado de Juan Carlos permanecerá por mucho tiempo presente entre nosotros. Conoceremos a muchos naturalistas, científicos y conservacionistas, que en los próximos años nos revelarán un comienzo alentado por él. Porque si algo en especial era Juan Carlos fue un "viverista" prolífico, de vocaciones noveles dedicadas finalmente al rescate de lo naturaleza. Siempre, la naturaleza nativa, y amenazada. Juan Carlos no cejaba un minuto en emplear todas las herramientas de su dote para atajar, a como se pudiera, esa naturaleza que se nos escapa de las manos.
    Muchos de mi generación reconocen un comienzo de sus carreras impulsado por su aliento. Se hablaba entre pasillos de una "escuela chebeziana", para rotular la formación de quienes a veces alejados de las universidades (de las que nunca renegó, aunque prefirió no cursar), adoptaban un camino autodidacta, archivista, bibliófilo, de inventario, embebido en atavismos y expresiones culturales nativistas, a las que Juan podía enlazar como nadie, amalgamando en un solo verso a la especie perdida con la anécdota costumbrista.
    Y de allí, a la acción para la conservación. No le faltó nunca ese salto: una urgente proyección a la creación de un área protegida, importar poco tamaño y forma. Al despacho del concejal, el intendente, el gobernador, o el Presidente si fuera necesario, con un proyecto por escrito. O a calentarle la oreja a cualquier político que buscara proyección, para que se luzca en un terreno en el que pocos lo hacen: creando áreas protegidas.
    Juan Carlos fue el mejor agente de persuasión que yo conocí. Capaz de convencer al más distraído sobre la importancia de la causa. Y llegó a crear fanatismo. Lo que pasó en Misiones –su Misiones–, y que yo hoy definiría como la Revolución de la Diagonal Verde, en una provincia que además de estar llena de problemas para la selva está hoy también llena de reservas para ella, debemos reconocer que en buena medida se debe a él, o es consecuencia de las olas agitadas con sus manos.
    Juan Carlos nos manda a plantar un árbol. Yo les aseguro que él plantó uno gigante. De esos que brotan después, por abajo de la tierra, aquí y allá. Plantitas que se vienen como el espinillo después de maltratar la tierra. Y que ya no importa si el árbol viejo se cae, o no se ve más, porque estos brotes siguen y siguen.
    Les aseguro que se fue un grande.

  6. #6   Juan Carlos Rozzatti dijo: 16.05.2011 - 21:43hs Enorme pesar por la partida de una gran persona, que ha dado todo en pos de la conservación; como a él le gustaba, y parafraseando a José Larralde "tenía un camino trazado y lo tranqueo hasta morir...", hoy debemos levantar sus banderas y continuar el camino.
    Hasta siempre Juan Carlos

  7. #7   Estefania dijo: 16.05.2011 - 21:47hs Al conocer tan triste noticia, viene a mi mente esa tarde lluviosa en la cual concurri a una charla sobre Fauna amenazada en nuestro pais, en ese momento no lo conocia personalmente. Mi recuerdo es el de un hombre comprometido con su vocacion como "naturalista" que el mismo demostro con su legado hasta el ultimo dia de su vida...
    Mi mas sinceros respetos a su familia que seguramente continuaran con su mision...

  8. #8   Grupo-Inn dijo: 16.05.2011 - 22:25hs Siempre escuchamos nombrar a Juan Carlos en diversos ámbitos relacionados a la naturaleza, pero no fue sino hasta hace dos años, que tuvimos el honor y la gran suerte de poder trabajar junto a Él, cristalizando algunas de sus muchas ansias educativas en herramientas que dieron sus frutos rápidamente, por el interés de mostrado por los alumnos y por la posibilidad de que estos a su vez, fueran continuadores de sus ideas, sus descubrimientos y sus anhelos. El mundo entero se queda sin un hombre único, que unía el decir con el hacer. Gracias Juan Carlos por darnos la posibilidad de vislumbrar tu gran amor, respeto y trabajo que dedicaste a la naturaleza! Gracias por tus enseñanzas! Gracias por tu perseverancia! Alheli y Juan

  9. #9   Fer y Gaby dijo: 16.05.2011 - 23:16hs Bárbara... fuerza en este difícil momento. Para lo que necesites, Fer y Gaby de Ituzaingó.

  10. #10   ana celasco y daniel prina dijo: 16.05.2011 - 23:56hs GRACIAS JUAN CARLOS POR TODA LA AYUDA QUE NOS DISTE A LOS QUE PELEABAMOS PARA LOGRAR QUE LA RESERVA SAN MARTIN SEA UNA REALIDAD TU COLABORACION DESINTERESADA, TU ASESORAMIENTO, TU DISPOSICION, EN FIN TODOS TUS APORTES HAN SIDO UN FACTOER FUNDAMENTAL EN LA CONSTRUCCIOPN DE LA ORDENANZA QUE LA CREO.
    PERO MAS AUN TU APOYO ENTUSIASTA, NOS DIO UN EMPUJE INCREIBLE QUE NO OLVIDAREMOS NUNCA.....

  11. #11   Valeria Bruno dijo: 16.05.2011 - 23:58hs que tristeza siento..gracias Juan por ser un maestro, sos inolvidable. Barbara te mando un beso enorme. mis condolencias para vos y la familia

  12. #12   Pablo Conte dijo: 17.05.2011 - 00:06hs "Escribir un libro, plantar un árbol, tener un hijo". En su breve vida, Juan Carlos escribió muchos libros, plantó una selva y deja incontables "hijos" (como los hermanos de don Ata) defendiendo a la Naturaleza, que es a todos nosotros y es al futuro. Brecht hablaba de los que son buenos por un tiempo y de los imprescindibles que luchan toda la vida: Chebez fue un imprescindible.
    Anoche me registré en Wikipedia solamente para agregar una página dedicada a su nombre: quienes tengan un usuario, pueden agregarle los incontables datos que allí faltan. Mi recuerdo emotivo lo dejé en mi blog. Ahora sólo quiero mandar mi abrazo a Bárbara y dejar claro lo siguiente: Si desde los satélites puede reconocerse fácilmente la provincia de Misiones entre las tierras depredadas que la circundan, es gracias a gente como Juan Carlos. ESTO se lo debemos a él.

  13. #13   Sebastián Preisz dijo: 17.05.2011 - 00:15hs ..lo dio todo..se fue un luchador incanzable en defensa de la naturaleza..una gran persona..hasta siempre Juan Carlos !

  14. #14   Cristian Alberto Reboledo dijo: 17.05.2011 - 00:15hs ES UNA PERDIDA MUY GRANDE, RECUERDO SUS VISITAS Y CHARLAS CON EL MAESTRO ELIO MASSOIA, EN EL INTA CASTELAR EN LOS AÑOS 90 DONDE TUVE OPORTUNIDAD DE CONOCERLO
    MIS MAS SINCEROS SALUDOS Y CONDOLENCIAS A LA FAMILIA

  15. #15   Santiago D'Alessio dijo: 17.05.2011 - 00:24hs No todos los que se van dejan tanto. No todos los que se van quedan por siempre. Solo los más grandes.

    Gracias Juan Carlos Chebez. De parte de un ignoto admirador que aprendió de tu obra y creció inspirado en tus acciones. De parte de un dominguero del Delta que se dio por aludido.

    Hoy fui a buscar Los que se Van para hojearlo una vez mas. Estaba al lado de Viaje a la Patagonia Austral. Pienso que es un buen lugar.

    Ararara-cúcu, y me voy a plantar mi arbolito.

  16. #16   Diego Ferrer dijo: 17.05.2011 - 01:14hs Se fue un grande. En humildad y en conocimiento. Los que lo conocimos, sabemos que sera el motro de nuestras acciones para el futuro. Me quda el mejor de los recuerdos.
    Barbara fuerza en este momento dificil.

  17. #17   Daniel Vivas dijo: 17.05.2011 - 01:42hs Tranqui Juan Carlos, Te vas a reencontrar con Andrés Johnson entro otros imprescindibles...La tierra los necesita

  18. #18   Andrés Bosso dijo: 17.05.2011 - 04:13hs Juan

    Hoy en Escocia el día está más gris que de costumbre.
    Pero el mar tiene tu voz fuerte gritando sus verdades a los cuatro vientos.
    Chamigo, te lloro a la distancia y te abrazo en el cielo.

    Andrés

    pd. un abrazo emocionado para todos los que lo quisieron bien y lo admiraban.

  19. #19   Hugo Cámara dijo: 17.05.2011 - 08:57hs No hay mucho que agregar, a todo lo que dijeron, Quien agarrará ahora su birome salamanquera. Los misioneros te debemos mucho Juan, espero que algún día podamos devolverte lo que nos diste. Un abrazo a todos los amigos y a Camila y Lautaro y a Bárbara. Nos quedaron algunas cosas en el tintero, como ese viaje por los antiguos caminos de Misiones para documentar lo que cambió desde la década del 80, cuando los recorrimos con Rubén Maetti en el indestructible Peugeot 404.amarillo, recuerdos que quedarán para siempre en mi memoria. Ya te extrañamos

  20. #20   Fede Bruno dijo: 17.05.2011 - 09:28hs No puedo explicar con palabras el dolor que siente mi corazón en estos momentos, como el de tantos y tantos que seguimos sus pasos. La notica nos impacta a todos, y hasta pensamos que no puede ser verdad. La vida hizo que nos cruzáramos hace mucho tiempo, compartiendo interminables charlas reflexivas sobre fauna, flora, Áreas protegidas y por proteger, poetas y cantantes, sobre la vida. Viajamos juntos, compartimos mates, la familia, el asado y la guitarra, emociones y cambios de opinión, siempre con el respeto de un grande, un maestro, una persona única. Hicimos también, muchas cosas, y muchas quedan por hacer, y las haremos, sin dudar.
    Fue uno de los más grandes conservacionistas de Argentina, eso nadie lo duda, pero también fue amigo, fue compañero, fue guía y maestro, y sin quererlo lo seguirá siendo, porque estará por siempre con nosotros. Hoy lo llora su familia, sus amigos y todos los que lo quisieron, pero la selva, a quien dio sus pensamientos mas profundos y le cantó con el alma, el monte, la estepa, el mar, la yunga y cada ambiente que él finamente recorrió está penando, porque sabe que se fue un protector. Queda en nosotros seguir adelante, y lo haremos.
    No quiso flores, pero si árboles, los cuales crecerán en cada rincón bajo su vigilancia.
    Extrañaremos su voz, pero dejó en sus libros innumerables palabras y reflexiones, releámoslas cuantas veces sea necesario, eso nos hará sentir su cercanía y sus convicciones presentes.
    Don Juan, lo extrañaremos, pero hoy no me quedan más palabras que un simple y sincero gracias!
    Hasta siempre amigo...
    Barbara, sabes que estamos a tu lado, fuerzas!!!!

  21. #21   Ana dijo: 17.05.2011 - 09:32hs Adiós querido Juan, gracias por tus enseñanzas, ha sido un placer y honor haber sido tu amiga. Que descanses. No habrá otro igual. Ya te extrañamos... Bárbara: como te dije ayer: mi pésame sincero, mucha fuerza y sabés que contás conmigo y mucha gente para lo que necesites, nos vemos pronto. Besos. Ana Di Pangracio.-

  22. #22   Eduardo Mosso dijo: 17.05.2011 - 11:36hs Grande con todas las letras. Difícil encontrar palabras, difícil elegir un recuerdo o un momento entre tantos que generó Juanca, situación que les pasará a la mayoría de quienes lo conocieron. A principios de año recordábamos una conversación de hace más de veinte años que unía a Yupanqui con Di fulvio; el motivo rondaba en torno a “El amigo”; casualidades quizá. “Pero el que siente de veras/no tiene conversación… Igual que un cuero mojado/le pesaba el corazón”.
    “Yo vengo de una generación con ‘maestro’ que es muy distinto a tener profesores, directores de tesis o becas o empleadores. Por eso me acerqué a Freiberg, Massoia, Gallardo, Olrog, Ringuelet, Straneck, De la Peña, Yzurieta, Nores, y muchos más, y de todos aprendí algo…”, escribía. Juan Carlos sabía nombrar y sabía agradecer; primera enseñanza para muchos. Lejos de ser la única, el nombrador no se fue como si nada, nos deja un legado formidable en su obra y en el recuerdo de su persona.
    Muchas gracias por todo, Juan Carlos.
    Respetuosos saludos a sus familiares.

  23. #23   ACECAS dijo: 17.05.2011 - 11:54hs Será un largo período, el que necesitemos para asimilar el golpe, pero mientras tanto, todos los conservacionistas debemos poner un mayor esfuerzo en los objetivos a alcanzar, Juan Carlos, así lo hubiera querido. Mostremos en los hechos lo que ha sido capaz de generar, Hasta siempre MAESTRO..

  24. #24   Diego Ortiz dijo: 17.05.2011 - 13:06hs Un golpe muy fuerte por la pérdida de un gran hombre. Sentimos mucho tu partida acá en Tucumán.
    Gracias por todo lo que enseñaste y demostrar que conservar en la argentina no era una utopía.

  25. #25   Luciano Micelli dijo: 17.05.2011 - 14:11hs Una pérdida incalculable para el conservacionismo en nuestro país, una tristeza tremenda por el adios a un grande como Juan Carlos, que la impronta de su legado permanezca intacta a trvés de las generaciones...hasta siempre capo!!!!!

  26. #26   Carlos dijo: 17.05.2011 - 14:16hs Yo si tuve la oportunidad de conocerlo, una persona simple, con opiniones claras y bien definidas y sobre todo con unas ganas de hacer y de contagiar su entusiasmo impresionantes....
    Todas la aves del monte creo que van a llorar su ausencia! Ojalá no siga guiando desde donde esté!

  27. #27   Oscar Hector Braslavsky dijo: 17.05.2011 - 14:45hs Y asi fue mi Querido Juan Carlos..asi fue... como dicen los cuentos y las leyendas de montes, selvas, bosques que tanto te gustaban contar y que aún mas aún nos gustaba escuchar. En esas charlas mágicas, sinceras y tan sentidas que durante tantos años nos brindaste, donde nos contabas y nos hablabas de fauna, flora y lugares, muchas desconocidos por muchos y a veces poco valorados. Con vos aprendimos el idioma de los duendes y los elfos, con vos aprendimos a amar y a defender El Monte. Fuiste un iniciador para muchos de nosotros que estabamos del otro lado, escuchando, asimilando y aprendiendo sobre la vida. Gracias por haberme abierto el alma, por enseñarme a sentir con el corazon, gracias por enseñarme a transmitirlo a los demas. Tuve la fortuna de poder conocerte un poquito mas alla del microfono y los libros y me duele como a muchos que te queremos, no poder compartir mas mates y fogones al pie de los árboles. Se que no te tendremos mas en vida, pero sé tambien que te tendremos siempre en La Vida. Ahora estas por todas partes, ahora tu lucha cuenta con muchos mas aliados, ahora tendremos mucha mas fuerza para seguir en la lucha po la defensa de la Conservación. Sos ave, sos tigre, sos río, sos arbol, sos viento, sos tierra, sos mariposa, sos flor......y en cada unos de ellos, te seguiremos viendo.
    Un Abrazo de amigos, un saludo muy afectuoso a tus afectos, a tus hijos.
    Muchas Gracias!

  28. #28   Alejandro Ronchetti dijo: 17.05.2011 - 15:11hs Querido Juan Carlos, viejo amigo y compañero de salidas, campamentos, luchas y conversaciones con mate y guitarra, partiste pronto del plano material! Pero dejaste un gran ejemplo de luchador incansable en pos de la conservación de la naturaleza, de lo que es no claudicar a pesar de los obstáculos y de numerosas virtudes personales. Y es simbólico que tu partida coincida con la celebración del Festival budista de Wesak, en el plenilunio de Tauro, cuando Dios bendice a la Tierra con el descenso del Buda y de su hermano el Cristo. Qué encuentro de seres de luz en el cosmos!

    Y para los que quedamos en el plano terrenal, que la trayectoria, las obras y el ejemplo de Juan Carlos sean como la luz de un faro que nos ilumine en la titánica lucha en defensa de la naturaleza, haciendo que cada uno dé lo mejor y lo máximo de sí mismo sin claudicar.

  29. #29   Steve Bremer dijo: 17.05.2011 - 16:33hs Juan Carlos, si imaginamos que esta es una de las formas de pasarte mensajes a donde estés, queremos con Patricia mandarte un enorme abrazo con mucho cariño. No descreo que desde otro plano vayas a seguir en la lucha por conservar la naturaleza, esa que empezaste hace tantos, tantos años, tiempos en que con tus relatos de Atahualpa y del Cerro Colorado nos volviste mágicos nuestros días acampando en ese lugar ...Ande no sabe llover, ande naides cruza el río, cuando le da por crecer...

  30. #30   Enrique Lacour dijo: 17.05.2011 - 16:37hs La Fundación Reserva del Iberá lamenta la pérdida irreparable de su vicepresidente, el Señor Juan Carlos Chebez, quien en vida fue un hombre como pocos, entregado a su pasión y de una profunda honradez intelectual.
    Naturalista de pura sepa, pionero en la conservación de la naturaleza en la Argentina, con una inmensa capacidad de trabajo por el cuidado, protección y valorización de los bienes naturales. Supo desplegar y transmitir en sus diversas actividades, como investigador, como integrante de ONGs, como funcionario público, como escritor, como poeta, una fuerza en sus convicciones, que lo hacían brillar con luz propia. Los que tuvimos la suerte de conocerlo y disfrutar de su saber, estaremos eternamente agradecidos.
    La Fundación Reserva del Iberá se compromete a honrar su memoria, continuando con su legado en la lucha por la defensa de la naturaleza.

  31. #31   Gabriel Rodríguez dijo: 17.05.2011 - 16:50hs Me cuesta tomar cabal conciencia de tu ausencia. Tu carisma, tu apasionada dedicación sin claudicaciones en pro de la conservación de la naturaleza, tus conocimientos casi inabarcables hacían que uno siempre quisiera escuchar tu opinión sobre el tema que fuera a abordar, tu sensibilidad hacia el que estuviera recitando algo (cualidad de la que fui receptor al menos en dos oportunidades cruciales) y muchos otros atributos que me hicieron sentir desde siempre que eras una persona "no común", no quedaba sin tu impronta el lugar donde habías actuado. Hasta tu propio sepelio tuvo algo distinto: dejaste una carta para que fuera leída en ese momento. Todo este conjunto de circunstancias hacen que uno sienta ese vacío al que se alude comúnmente al referirse a "los que se van" (palabras que en este caso no hacen referencia tu obra escrita más importante, sino a vos mismo), más marcadamente. Al menos es lo que yo siento, desde el anuncio de tu partida hasta hoy, tu presencia permanente en mi mente. Esto me lleva a pensar cuánto más sentirá esa compañera que el destino puso en tu camino y que no podía ser muy dispar a vos: su coraje y apasionamiento la llevaron a causarme sorpresa en más de un ocasión de tu trance hacia la muerte. Bárbara imagino que debe haber sido uno de los regalos de la vida más importante de tus últimos. Ya no habrá octubres donde tu poder aglutinador junte a los “locos de bichos”, disperso la mayor parte del año, para festejar tu cumpleaños, aunque sería lindo que pudiéramos hacerlo igualmente para evocarte. Estés donde estés, seguramente te sentirás tranquilo y con sano orgullo, enalteciste cabalmente la vida, en absoluto tu paso por la misma fue en vano, tus semillas darán sus frutos seguramente en varios de los jóvenes que se arrimaban a vos.
    Chau amigo querido y espero sea una realidad la trascendencia de esta vida para esperar un reencuentro cuando me toque el turno a mí.

  32. #32   Tomas Waller dijo: 17.05.2011 - 19:40hs Se fue un pionero, imbatible frente a las audiencias, a las que conquistaba ya por la razón del discurso, la profundidad de una rima o la emoción del canto. Se fue un artesano de la conservación, un verdadero hacedor. Tomy Waller

  33. #33   Oscar Cozzani dijo: 17.05.2011 - 20:56hs Que pena amigo no haber podido compartir otros momentos como los tan recordados, recorriendo mis queridas sierras en Cerro Colorado o La Quebrada del Condorito, hasta pronto amigo.-

  34. #34   santiagocastrilli dijo: 17.05.2011 - 20:57hs enorme perdida para la conservacion sudamericana.por suerte dejo un enorme legado de enseñanzas en sus maravillosos libros, asi como en sus charlas tan humanas, agradables e instructivas.
    GRACIAS POR TODA UNA VIDA DEDICADA A LA CONSERVACION , GRACIAS POR TODAS TUS ENSEÑANZAS Y POR LA PASION CON QUE LO HICISTE. GRACIAS JUAN CARLOS plantare un maiten que llevara tu nombre, aca en el cerro piltriquitron, en la patagonia
    mis condolencias y respetos a su familia en este momento
    santiago

  35. #35   DR,RODOLFO JORGE CASAL dijo: 17.05.2011 - 21:51hs GRACIAS AMIGO POR TODOS LOS CONSEJOS QUE ME DISTE PARA PODER PELEAR .TE LLEVARE POR SIEMPRE CONTRA LOS MATADORES DE PUMAS .. PARA TODOS NOSOTROS QUE TUVIMOS EL PLACER DE CONOCERTE VA A SER DE SUMA IMPORTANCIA DIVULGAR TODO LO QUE NOS ENSEÑASTES. OJALA ALGO IMPORTANTE LLEVE TU NOMBRE. TE LLEVARE SIEMPRE EN MI CORAZON.RODY

  36. #36   Alejandro dijo: 17.05.2011 - 22:18hs Quizás sea impropio que intente escribir estas líneas sobre Juan Carlos, porque lamentablemente no es mucho lo que lo traté. Sólo compartí con él algunas reuniones sobre conservacion y algunas charlas y mails sobre los nombres de aves y mamíferos. Sin embargo aún mediante ese breve contacto pude darme cuenta que la historia nos había concedido ser contemporáneo de uno de los grandes, algo que a veces la perspectiva cercana no nos deja ver bien. Sin duda con los años se comprenderá que su tarea lo ubica junto a los grandes naturalistas de este país: Azara, Burmesiter, Moreno, Holmberg, Hudson, Ambrosetti, Partridge, Giai, entre otros. Hoy le tocó irse como como algunas de las especies sobre cuya desaparición nos alertaba cual atento centinela. Nos gusta pensar que cuando muere alguien querido tal vez se encuentre transitando por etéreos lugares. No lo sé ni puedo imaginarlo, pero sí sé que al irse Juan Carlos quedamos todos - plantas, bichos y gente- más desprotegidos.

  37. #37   Navarro Saturnino dijo: 17.05.2011 - 23:29hs gracias por compartir su forma de vida por la naturaleza y dejarnos de recuerdo, sus sabías herramientas... esperemos que muchos mas PERSONAS se sumen de diferentes maneras para poder conservar de lo que tenemos... GRACIAS Y HASTA SIEMPRE...

  38. #38   julie fortabat dijo: 18.05.2011 - 01:24hs Juan Carlos
    no solo fuiste mi yerno si no un gran amigo. Ya no voy a tener a quien preguntar sobre cualquier tema no solo de la naturaleza sino de , poesia , historia , ciencia etc Siempre voy a extrañar los viajes compartidos juntos y tus anecdotas tan divertidas.

  39. #39   Paula Rubino dijo: 18.05.2011 - 07:50hs Queridísimo amigo, luchador incansable. Un ser humano de hermosas cualidades.. Gracias Juan por darnos tanto incondicionalmente. Te vamos extrañar!! Barbara fuerza que no estas sola, contas conmigo para lo que necesites.

  40. #40   Alejandro Garello dijo: 18.05.2011 - 07:56hs Adios a un amigo y maestro. Desde la tierra sin mal seguro que nos seguirá guiando. Adios amigo! Adios Maestro!

  41. #41   Claudio Bertonatti dijo: 18.05.2011 - 10:23hs En un país con políticas de Estado ausentes e instituciones frágiles, una persona puede resultar fundamental. Es el caso de Juan Carlos. Su visión era la de un estadista ambiental. Sus “tratados” sobre las especies amenazadas (“Los que se van”) y las áreas naturales (“Guía de las Reservas Naturales de la Argentina”) ponen de manifiesto su capacidad y claridad para poner las cosas en su lugar. No hubo gestor ni difusor más prolífico que él en el periodo de tiempo que lo tuvimos entre nosotros.

    Por eso, le debemos mucho. Entre otras cosas, el haber sacado del anonimato popular especies ignotas. Pensemos, acaso, antes de él, ¿cuántos habíamos escuchado hablar de la mojarra desnuda del Valcheta, de la lagartija del Nihuil, del loro pecho vinoso, del ratón de los guindales de la Isla de los Estados o del pato serrucho? No solo eso, su conocimiento sobre la biología y estado de conservación de estas especies era tan minucioso que rápidamente las transformaba en una leyenda viviente. Otro tanto sucedía con esas áreas perdidas, por las que luchó incansablemente. Fuera de Misiones y del querido Alberto Roth, ¿quién había oído antes de Juan Carlos el nombre Urugua-í? Él resucitó nombres olvidados, como las Selvas de Montiel, el Salar de Pipanaco y la Meseta del Somuncurá, entre muchísimos otros, por los que trabajó para su protección y con un éxito logrado a fuerza de su poder de convicción.

    Fue el primer defensor de esos lugares olvidados y de las especies pequeñas que habitan en lugares remotos y que en su mayoría no tenían ni siquiera un nombre vulgar. Las estudió, las divulgó e intentó -o logró- protegerlas estimulando la creación de nuevas reservas naturales. Hasta les dedicó poesías y les cantó. ¡Más no pudo hacer!

    ¡Claro que tuvo defectos! Pero inofensivos para con los demás y minúsculos si se dimensiona el conjunto de su persona. Pero todo grande incomoda. Por eso no le faltaron detractores y aclaremos: “con título”, que sin otro motor que su mediocridad lograban amargarlo en sus intentos discriminatorios, dado que Juan Carlos –hasta hace muy poco- no ostentaba un diploma universitario (solo recientemente había sido distinguido como Profesor Honorario de la Universidad de Buenos Aires). Pero –como suele decir mi madre- “la envidia es un móvil poderoso” y más cuando se ocupan “territorios” que seres oscuros creen propios. Pero me consta algo mejor: eran una minoría despreciable e intrascendente. Los Grandes de la talla de José M. Cei, Marcos Freiberg, Elio Massoia, Julio R. Contreras Roque, Tito Narosky, Jorge H. Morello y Hugo López no solo lo alentaron, sino que cultivaron su afecto, amistad o admiración. Es que Juan Carlos fue muy generoso y cuidadoso: no solo procuraba citar la autoría de cada dato sino que invitó a compartir sus trabajos (en muchos casos, innecesariamente) con cuanta persona se interesara por una especie o un lugar en particular. Bastaría repasar cualquiera de los tomos de “Los que se van” para combrobarlo. Por eso tampoco le faltaron actos de justicia, como el reconocimiento del gran Museo de La Plata ante sus aportes en el campo de la ictiología o “El Quijote de la Conservación” que le hizo conferir el Méd. Vet. Fidel Baschetto y la “Pluma de Plata” que le entregó Aves Argentinas. Recordemos también que los consagrados zoólogos Ulyses Pardiñas, Pablo Teta y Guillermo D´Elía le dedicaron una especie misionera que hoy lleva su nombre: Abrawayaomys chebezi. Para un naturalista no hay mayor honor y ese orgullo no se lo sacó nadie.

    El Nombrador (como bautizó su cuenta de correo electrónico) descansa tranquilo. También será nombrado. Y por muchas generaciones, mientras reposa nuestro “Sacha Juan” cerca de un lapacho rosado que eligió de sombra eterna.

  42. #42   Marcela Junín dijo: 18.05.2011 - 10:40hs Los que lo conocimos bien, a lo largo de su trayectoria fructifera como pocas, lo extrañaremos. Pero su obra está presente. Y él esta presente. En cada pluma, en cada pelo, en cada hoja, en cada pétalo, en cada pedacito de corteza. En todo lo que acaba, en todo lo que renace, en todo lo que persiste, hay una gota de su esencia.
    Muy pocos han hecho por la conservacíon de la naturaleza lo que Juan Carlos ha hecho, con dedicación, con pasión, con conocimiento y por sobre todo, con humildad. La humildad de los verdaderos grandes.

    Te extrañaremos, pero tu obra está aqui, para todo el que quiera aprender de tus logros, hacerlos suyos y defenderlos.
    Te fuiste antes de lo que hubiéramos querido, pero dejaste mucho.
    Ahora depende de todos nosotros, y de los que vengan ... El ejemplo de vida , de dedicación, de amor a la NATURALEZA, de todo lo que diste, produjiste... esta todo aqui, para aprenderlo, para enseñarlo, para conservarlo, para pasar la posta, para que la llama nunca se apague.

    Mi mas sincero tributo al gran ser humano que fuiste mientras transitaste este plano.
    La gente comun suele legar "cosas"
    Los seres extraordinarios, como vos, dejan un legado diferente, intangible , atemporal y divino.
    Te lo agradecemos.

  43. #43   Damián Bertuola dijo: 18.05.2011 - 10:43hs Perdimos a un grande entre nosotros!
    Su gran obra se llamó "Los que se van", porque él siempre luchó para evitar que muchos desaparecieran...
    Hoy él no está aquí... pero nunca desaparecerá, siempre estará en nosotros mientras sigamos luchando por lo que él luchó!
    Yo, en particular siento que los Naturalistas argentinos perdimos a un Prócer, de esos que la naturaleza solo nos da pocas veces...
    Un hombre que fue, es y será siempre un ejemplo a seguir entre nosotros, los Naturalistas, ya que creo que también gracias a él, hoy en día, en nuestro país se sabe lo que significa luchar por la conservación...
    Hoy me siento dolido mas que por la pérdida de un prócer y gran Naturalista, por la pérdida de un GRAN AMIGO!

    Desde mi humilde lugar, un gran abrazo y mis condolencias a todos aquellos que los conocieron y tuvieron el honor de compartir una mateada con ese gran amigo de la naturaleza!

    Gracias Juan Carlos!!!! por todo!!!

  44. #44   Ing. Luis Alberto Rey dijo: 18.05.2011 - 10:55hs No, permanecer y transcurrir
    no es perdurar,
    no es existir,
    ni honrar la vida,
    hay tantas manera de no ser
    tanta conciencia sin saber, adormecida


    Juan Carlos Chebez fue, sobre todas las cosas, un maestro que llevaba honrosamente ese título, regalando a todos sus conocimientos, su amor por la naturaleza y su vocación indestructible por la conservación.

    Asistir a sus charlas, conferencias, presentación de libros, fogones musicales era, como bien dice Eladia Blázquez “honrar la vida”, no solo ponía todo su esfuerzo, su sabiduría, sino que lograba transmitir el amor y el respeto que sentía por la ecología, por la cultura popular y el conocimiento de las raíces profundas de cada región de la Argentina.

    Misiones tuvo el privilegio de haber sido su primer amor, a los 15 o 16 años vino con el equipo que filmaba las conocidas “Historias de la Argentina Secreta” a mediados de los ’70, cuando todavía no estaba el puente al norte de El Soberbio y había que cruzar el arroyo homónimo en balsa del tipo “maroma” y desde allí volvió siempre, hasta radicarse en Iguazú por una larga década o más y allí incluso nacieron sus dos hijos (Lautaro y Camila).

    Todos los misioneros aprendimos algo de su sabiduría, nos enseñó que en las correderas limpias del Uruguaí vivía una rara ave, el “pato serrucho”, un más aún raro cánido el “zorro pitoco”, del que luego Mariano Chudy y Segismundo Welsz encontraron un cachorro separado de su manada y lo criaron en el Parque, nos enseñó que en nuestra provincia vivían todavía los enormes “lobos gargantillas”, del que él mismo participó en el último avistamiento de la especie en el alto Iguazú y tantas cosas más.

    En Misiones trabó una relación de amistad con el Dr. Luis Honorio Rolón y juntos en la acción lanzaron las ideas de crear parques y reservas de todo tipo, para perpetuar la selva y conservar su extraordinaria biodiversidad.

    Esta simbiosis con el Dr. Rolón, médico que venía del indigenismo y que comprendió, por los consejos de Juan Carlos que la “casa grande” del Guaraní era la selva y que sin selva no hay cultura autóctona local.

    Ambos parecían saber que se irían pronto, no desperdiciaban un minuto, todo era acción para ellos, todo era compromiso, creación, veían la mitad del vaso lleno y así de la Represa del Arroyo Urugua-í no se quedaron en la crítica, pasaron a ver lo positivo y así nació, por consensos políticos el hermoso y gran Parque Provincial Urugua-í, más grande aún que el prestigioso P.N. Iguazú.

    Otro Parque Provincial, nacido del consenso es el del Teyú Cuaré (por su belleza escénica uno de los mejores de la Provincia), la ampliación del Salto Encantado y de varios más, fue uno de los pensó la Reserva de Biosfera Yabotí, fue el primero en plantear “una última chance de salvar a la selva en su integralidad: la diagonal verde es decir la unión de los Parques del Norte de Misiones y la R.B. Yabotí, luego llamado “Corredor Verde”, desarrolló la idea de crear una reserva internacional tripartita con Paraguay (M. Bertoni) y Brasil (P.N. do Iguaçu).

    Redescubrió el fantástico águila Harpía viviendo y nidificando en la Provincia, la “pampita” de San Ignacio con especies endémicas (únicas en el mundo) y raros ejemplares (únicos en Argentina) como la delicada palmerita enana o yatay poñí y el más raro aún Urunday blanco y la lista podría hacerse interminable.

    Pero también era hombre de la cultura y entonces con sus canciones rescató a personajes misioneros profundos, como el famoso cazador Perfecto Rivas y su “barrero Palacios” Poílo Benitez, Andrés Giay, etc. que supo retratar y ponerle música en forma magistral.

    Ultimo amigo y discípulo de Atahualpa Yupanqui, repetía siempre “el hombre es tierra que anda”, amigo de Ramón Ayala, de A. Tarragós Ross, de Luis Landricina, me tocó darle la noticia que había fallecido Vicente Cidade, que lo dejó mal, entristecido y me pidió que rescate su “Zorzal mañanero” porque era para Misiones como Pájaro Campana para el Paraguay.

    Tenía una memoria prodigiosa, mucho más que lo normal, recordaba tanto nombres científicos de pájaros, mamíferos, peces, como de árboles, pastos insectos y recordaba partes de prosa, poemas, poesías en forma fabulosa, recuerdo en Salta que le recitó una poesía de Carlos W. Dávalos a Falú y este se emocionó hasta las lagrimas porque hacía décadas que no la escuchaba, ví llorar a gente grande y curtida en La Rioja, cuando le recitó los poemas íntegros dedicados al “Chacho” Peñaloza, ví como expertos musiqueros entrerrianos se ruborizaban porque conocía más de la obra de Linares Cardozo que ellos mismos.

    Cuando fuimos a la Patagonia nos deleitaba con canciones de los Hermanos Berbel, de Giménez Agüero, amigo de José Larralde conocía de memoria toda su obra…

    En Parques Nacionales tuvo activa participación en la donación de dos grandes unidades de conservación, la Estancia de Niels Pedersen en Mbrucuyá, ubicado precisamente donde canta el chamamé de E. Romero Maciel y A. Mansilla “de Caá Catý a Mbrucuya, más de quinces leguas hay que realizar, yendo al trotecito, cruzando el palmar”… y el que donara D. Tompkins en Monte León, provincia de Santa Cruz, primer parque costero marítimo de la Argentina.

    No solo trabajó para Misiones y el Nordeste, elaboró estrategias de conservación para el Chaco Seco o árido, para Mendoza y San Juan, en el corredor Alto Andino, en las Yungas, presentó en Catamarca la creación de una gran reserva en Antofagasta, etc. etc.

    Una de sus últimas grandes ideas, que por suerte se está instrumentando, es dedicar parte de las tierras que pertenecen a las Fuerzas Armadas para destinarlas a la conservación, creando una nueva figura “Las Reservas Nacionales Estratégicas” adicionándoles un rol nuevo a las instituciones mencionadas: la preservación del medio ambiente.

    No se puede dejar de mencionar a sus libros, quizás el más conocido “Los que se van, especies argentinas en vías de extinción” (1.994) que se transformó en un clásico, y que luego de agotado fue reeditado el año pasado, lamentablemente mucho más largo, porque cada vez son más las especies con riesgo de desaparecer.

    Muchos de sus libros son dedicados a Misiones, como Reservas de Misiones, Fauna Misionera, Los Mamíferos de Misiones, uno sobre los árboles de la Provincia que está al salir, la incomparable serie en 5 tomos “Guías de las Reservas Naturales de Argentina” e innumerables artículos de divulgación, científicos, etc.

    Era tanta su sensibilidad y grande su corazón, que un día con él y el Dr. Rolón escuchamos “Misionero y Guaraní” de Alcibíades Alarcón, una hermosa canción para mí, ellos se miraron casi asombrados y consternados y se preguntaron “¿alguien le habrá puesto la escritura en guaraní?” yo me quedé, pero ellos fueron al cementerio y buscaron la tumba del poeta y como no la tenía, la hicieron colocar. Esta es quizás una de las tantas anécdotas que reflejan la increíble personalidad de ambos.

    En la bronca de su tan temprana partida uno piensa en la injusticia que representa, pero preferimos recordarlo así: inteligente, íntegro, cabal y cada minuto transcurrido con él fue majestuoso, sincero, invalorable.

    Eso de durar y transcurrir
    No nos da derecho a presumir
    Porque no es lo mismo que vivir
    Honrar la vida

    (Tango de Eladia Blázquez, que interpretaron Marilina Ross, Mercedes Sosa, Soledad, etc.)

  45. #45   Anónimo dijo: 18.05.2011 - 13:09hs Vidala del Nombrador por Jaime Dávalos

    Vengo del ronco tambor de la luna
    en la memoria del puro animal.
    Soy una astilla de tierra que vuelve
    hacia su antigua raíz mineral.

    Soy el que canta detrás de la copla
    el que en la espuma del río ha'i volver
    paisaje vivo mi canto es el agua
    que por la selva sube a florecer.

    Yo soy quien pinta las uvas
    y las vuelve a despintar
    Al palo verde lo seco
    y al seco lo hago brotar

    Apenitas soy Arjona
    nombre que no se ha'i perder.
    Aunque me tiren al río
    sobre la espuma ha'i volver.


    Vengo de adentro del hombre dormido
    bajo la tierra gredosa y carnal.
    Rama de sangre, florezco en el vino,
    y el amor bárbaro del carnaval.

    Nombro la tierra que el trópico abraza
    puente de estrellas cintura de luz.
    Al corazón maderero de Salta
    subo en bagualas por la noche azul.

    Yo soy quien pinta las uvas
    y las vuelve a despintar
    Al palo verde lo seco
    y al seco lo hago brotar

    Apenitas soy Arjona
    nombre que no se ha'i perder.
    Aunque me tiren al río
    sobre la espuma ha'i volver.

  46. #46   Mario Gustavo Costa dijo: 18.05.2011 - 16:55hs Tan cerca estamos de la partida de Juan Carlos Chébez, que los recuerdos se entrechocan al ritmo del dolor. Apenas podré, sospecho, volcar unas cuantas vivencias de la relación con alguien tan especial, que tuvo clara su vocación desde muy temprano y que no cejó en cumplir con ella ni siquiera cuando tenía a la vista su hora postrera, como incluso su última carta –leída en el funeral- nos lo probó.

    Entre quienes estuvimos despidiéndolo creo no equivocarme al decir que junto con Michel Thibaud fuimos los titulares del privilegio temprano de verlo desplegar esa capacidad inmensa para luchar por la preservación del patrimonio natural, muy particularmente del de los argentinos pero sin desdeñar los esfuerzos de alcance universal. A fines de 1977 conocí a un grupito de jovenzuelos, estudiantes secundarios, que repartían volantes a la entrada de cines y teatros, organizaban charlas y se documentaban –con los medios propios de la época- sobre la problemática conservacionista, esa de la que poco se hablaba, menos se sabía en cuanto a su complejidad y por la que aun menos se hacía. El cabecilla de ACNA (Asociación Pro Conservación de la Naturaleza Argentina), era obviamente Juan Carlos y estaba genuinamente convencido de aquella inacción, con buenas razones.

    Se acercaron a la Fundación Vida Silvestre Argentina, recién creada, casi en simultáneo con mi incorporación. Y tuve a los pocos meses el inmenso placer de “guiarlos” en un viaje a la Península Valdés y Punta Tombo, junto con el infatigable amigo local Carlos García. Hicimos base casi una semana en la reserva de Punta Norte y me asombró el despliegue que bajo la batuta de Juan hicieron esos adolescentes, compenetrados en recolectar cada uno información sobre el tema asignado, que discutían en las horas de descanso y en las que aquél jovencito destacaba por su percepción y la facilidad con que incorporaba cada conocimiento. Al regreso, esos datos se transformaron –como fue la constante de su vida- en fuente de otros nuevos, en generación de otras acciones siempre dirigidas al mismo fin. En suma y como en las fábulas, el guía resultó guiado.

    Al año siguiente, cuando ya don Luis Landriscina había descubierto en el compañero de su hijo Dino a un personaje especialísimo, cuyas inquietudes no se limitaban a la Naturaleza en sentido estricto, viajamos gracias a su gestión a la Pcia. del Chaco, estableciendo nuestro campamento en la Isla del Cerrito primero y en la reserva de Pampa del Indio después, con una fugaz pasada por el Impenetrable (la recién creada Fuerte Esperanza y la Misión de Nueva Pompeya). Yo había hecho un intenso viaje años antes por esa región, patrocinado por la AOP, y creía disponer de un repertorio de información notable, que otra vez Juan se encargó de superar con el acopio previo de las más variadas lecturas (por entonces nada fáciles de obtener) y el ojo certero para cada nueva observación realizada.

    Más tarde, pude apoyar con notas de respaldo su pretensión de hacer de la “colimba” naval que le tocó en suerte otra experiencia de naturalista. Y el Área Naval Austral lo destinó en ese carácter (también –más tarde- como guía y observador estratégico) en la Isla de los Estados. Recuerdo el despecho de ciertos académicos de salón, que no pudieron soportar como recién salido de la adolescencia fuera el orientador principal de un documental para el programa “La Aventura del Hombre” sobre ese sitio único.
    Durante la guerra del Atlántico Sur estuvo a cargo de una pieza de artillería en un islote del Beagle y tuvo la presencia de ánimo de no ceder al pánico de sus camaradas, que lo instaban a disparar contra un buque que ingresaba subrepticiamente durante la noche… Resultó que era una nave de guerra chilena transportando víctimas del crucero “General Belgrano” y esos cañonazos seguramente hubiesen generado una confrontación con la nación hermana. Mientras la tragedia lo rodeaba, aterido en su “pozo de zorro”, cuereaba con una hoja de afeitar ratones que perecían de frío y los conservaba para su utilización científica más adelante.

    Un hito fundamental de su carrera lo fue el portentoso crecimiento de los grupos de voluntarios que generó cuando se sumó como mi asistente en la FVSA; tarea pendiente resulta el inventario de las vocaciones naturalistas que impulsó y consolidó esos años conduciendo el GENAN (Grupo Estrategia Nacional de Áreas Naturales), siempre absorbiendo y retribuyendo el caudal que fluía de esas actividades, que armonizaba con un epistolario asiduo mantenido con personajes varias décadas mayores. Así, la que parecía insólita pero en realidad era pertinente comunicación con Don Atahualpa Yupanqui, quien encontró un espíritu afín, creativo e interesado en las cosas nuestras que decantaba fácilmente. De modo similar con el propulsor de los yerbatales orgánicos y la lombricultura, el autor de las famosas cartas a la “Querida Misiones, la Hermosa”, Don Julio Roth, que a través de Juan Carlos tuve el gusto de conocer en su establecimiento Roapipó. Con investigadores como Marcos Freiberg, José M. Cei, Elio Massoia y José María Gallardo, entre otros, también se carteaba con solvencia y seguridad. Surtía de referencias y anécdotas a Don Luis Landriscina, con el que compartía viajes. Apenas había cumplido los 20 años…

    Vale detenerse en su enamoramiento de Misiones, en el que las historias –y luego sus propias andanzas- sobre el mítico Arroyo Urugua-í y su hoy desaparecido “Barrero Palacio”, sitio por el que transitaron otros naturalistas de nota, obraron como impronta. Junto con nuestro pequeño equipo de la FVSA elaboramos un informe advirtiendo sobre el peligro que representaba para ese paraíso natural la represa proyectada, que no sólo era apenas un paliativo mientras se terminaba Yacyretá, sino que tampoco generaría los puestos de trabajo preconizados. Huelga señalar que fue Juan quien más aportó a esa propuesta y recuerdo la expresión atónita del gobernador Barrios Arrechea cuando a principios de l984 nos concedió una audiencia y escuchaba la precisa argumentación con la que reforzó nuestro trabajo. Fracasamos en el intento, las predicciones de Juan Carlos se cumplieron y perdimos un área única de modo irreversible. Pero no se dio por vencido, luchó incansablemente hasta que –colectando voluntades y potenciándolas- logró que esa provincia creara el corredor biológico de Urugua-í junto a la red de áreas protegidas que hoy existen.

    Por aquella época creíamos, los más cercanos, que perseveraría en la carrera de biología que había iniciado en el CAECE, pero sus inquietudes pudieron más que las exigencias formales y derivó hacia muchos otros temas. No me caben dudas que sobre variados temas superaba en conocimientos a muchos diplomados, pero fácil es imaginar que un título profesional hubiese potenciado el peso de su accionar a niveles todavía más elevados.

    Salto en el tiempo, muchos otros seguramente estarán elaborando memorias semejantes y llego a los años en que presidió nuestra todavía Asociación Ornitológica del Plata. Me pidió que lo secundara, sobre todo porque sus obligaciones lo llevaban a estar presente de modo esporádico en las reuniones formales; le apunté varias veces que suya era la culpa que terminara siendo quien lo sucediera. Y aunque en los últimos años nuestros enfoques institucionales tuvieron sesgos diferentes, me cuesta evocar una reunión en la que alguna de sus opiniones, la cita de alguna de sus tantísimas producciones, no haya formado parte de la discusión. Es que no se puede imaginar una actividad de ese tipo sin Juan.

    Orador talentoso, lleno de ocurrencias y capaz de la cita más oportuna en el momento menos pensado, también era infatigable… pero no sólo hablando, porque acopiaba nuevos datos, escribía, promovía la acción de otros, aguijoneaba las acciones que consideraba necesarias para que no se perdiera lo que iba quedando. Ponía el corazón en todas sus acciones.

    Dije al pie de su tumba, en un intento de traducir el sentimiento de los presentes y, sobre todo, de los muchos que no pudieron llegar a tiempo, que a mi juicio –con cabal sentido de cada palabra, porque lo creo desde hace mucho- ninguna persona hizo por nuestro patrimonio natural lo que hizo Juan Carlos Chébez. Sin medios económicos, a veces sin respaldos institucionales, con frecuencia menospreciado desde “la Academia”, apoyado en su voluntad inquebrantable, guiado por objetivos claros a los que adhirió sin vacilar, utilizando cada resquicio posible contra la degradación incesante y recurriendo a sus talentos sin igual, fue el joven padre de toda una generación de conservacionistas que hoy lo llora, pero que no debe detenerse en el duelo para proseguir con el mandato que nos unió y por el que, por siempre, nos exigirá perseverar.

  47. #47   norby dijo: 18.05.2011 - 17:33hs Cuanto lo siento!
    Entré al Blog para leer un poco más, siempre me hacía bien leer algo de alguien que tanto empe♫o puso en la conservación de la biodiversidad.

    Siento una profunda pena, pero además, agradezco el profundo legado que nos dejó.

  48. #48   Juan Pablo Juliá dijo: 18.05.2011 - 17:34hs Tuve el honor de conocer a Juan Carlos personalmente el año pasado, pero ya seguía y admiraba su increible paso por la ciencia de la biología y la conservación en nuestro país. Un verdadero grande... un comunicador y también un hombre de ciencia. Desde Tucumán, donde quiera que esté, sabe que recordaremos con orgullo su paso por Horco Molle.
    Mis condolencias a su familia

  49. #49   Virginia dijo: 18.05.2011 - 19:17hs Realmente es una gran pérdida para todos nosotros y siento una profunda pena. Para aquellos que aprendimos de tu mano lo que es la conservacion nos vamos a sentir perdidos ya que siempre fue nuestra guia. El tenia una vision de lo que era importante hacer y hacia donde tenia que marchar la conservacion. Ademas de ser un incansable maestro y una excelente persona. Te vamos extrañar muchisimo. Un abrazo grande a su familia.

  50. #50   Fernando Miñarro dijo: 18.05.2011 - 23:10hs "Que dignidad tan grande
    la de creer siempre en la vida
    con solo ver una flor
    brotando entre las ruinas"
    Mensajes del alma, León Gieco

    Gracias Juan Carlos por esa dignidad, por tanto sentido común, pasión y amor por nuestra naturaleza y raices.
    Fue un enorme placer conocerte.
    Desde mi lugar me comprometo a seguir aportando en este camino de luchar por cuidar la vida en esta pequeña parte de este mundo.
    Un abrazo grande.

  51. #51   Sebastián Fusco dijo: 18.05.2011 - 23:18hs El que se fue

    Pocos podemos imaginarnos qué se puede sentir cuando descubrimos que desaparece una especie. Un conjunto de organismos únicos con recursos y bellezas descubiertas y por descubrir, que nunca más estarán en este mundo ni en ninguno. Que se fueron para siempre porque no hicimos lo suficiente para salvarlos. Pero mucho menos podemos imaginarnos que con una sola muerte haya algo peor; sin embargo en este caso así lo fue. El domingo 15 de mayo de 2011 falleció uno de los más grandes naturalistas que haya tenido Argentina, a quien por pertenecer a esta época no podemos dejar de poner a la altura de los históricos como Hudson, Moreno y tantos otros. Juan Carlos Chebez fue sin dudas un mentor de miles de proyectos a quien muchas especies le deben la vida y su descendencia sin siquiera saberlo nunca. No importa, él no tenía el sentido antropocéntrico que aflora y afloró por miles de años desde que nos creemos la “especie dominante”.

    Está en todos nosotros el averiguar todo lo que podamos sobre él y su gran obra, tratar de conseguir sus libros y de luchar por los que aún no fueron publicados, tomando conciencia sobre cada especie en peligro y cada ambiente que necesite protección.

    Fue criticado por algunos por “no poseer título universitario”, aunque los maestros de la vida adquieren sabiduría a partir de su propia vida, de su inagotable e interminable investigación sobre la biodiversidad argentina, ya que era dueño de un conocimiento enciclopédico, incluso muy superior al de muchas personas con título (lo cual he podido comprobar).

    Me es raro llorar la muerte de una persona que vi personalmente sólo en dos clases y una charla que presencié, y con quien intercambié unos pocos mails. No he tenido el gusto de conocerlo de cerca; sin embargo, al igual que muchos que amamos la naturaleza, siento su pérdida como si fuera la de un familiar o un amigo. Es casi o más incalculable suponer lo que perdemos con su muerte. Tal vez lo llore alguna lagartija de los exploradores -si es que quedan-, algún pato serrucho o hasta el mismísimo yaguareté. Con él se van miles de hectáreas que no serán reserva, pero quedaron también otras miles que dejó de legado. Nadie más que él pudo recopilar toda la información para las guías de reservas (incluyendo las que deberían serlo y no lo son todavía), o hablar de las especies en peligro con datos precisos sobre cada una de ellas e incluyendo en esos libros la problemática ambiental, además de muchos otros datos de interés.

    Tal como me dijo una de mis profesoras de la EAN (Escuela Argentina de Naturalistas) debemos usar este inmenso dolor para que nos dé fuerzas. Hay una gran obra por continuar, que debería ser la obra de todos. Salvar nuestros ecosistemas es obligación de todos, cada uno desde su lugar y posición. Te vamos a extrañar, y con cada especie que se pueda salvar, sentiremos que hay un pedacito simbólico de tu enorme esfuerzo. Hasta siempre, Juan Carlos, los inmortales son pocos.

  52. #52   Liliana Olveira dijo: 19.05.2011 - 03:58hs Cuando supe que Juan estaba en la lista de Los que se Van de algún modo me convencí de que no se iría. Pero no fue posible y hoy no sólo es uno de los que se fueron sino El que se fue. Se fue, además, nuestro amigo de fierro, nuestro lider, nuestra cabeza, la punta de la bandada.

    Y digo El que se fue porque se necesitarán miles de nosotros para llenar su espacio y seguir por su camino. Dicen que nadie es imprescindible: es mentira; en conservación Juan lo es. Y en la vida, como todos nuestros seres queridos también... Una presencia, una voz en el teléfono que no está. ¿Quién puede decir que nadie es imprescindible?

    Dejó a sus verdaderos amigos, explícitamente escrito en una despedida póstuma, el imperativo de continuar con su obra y su camino, pero no le llegamos a los talones. Amar la naturaleza es algo más que apasionarse por plantas, aves, mamíferos o sus fotografías. La naturaleza es un todo y conservarla (sobre todo sin Juan) necesita de todos y hasta ahora eso no lo hemos logrado. No hemos logrado que a la mayoría le importe lo que pasa con el medio natural que necesitamos nosotros mismos para perdurar como especie. Así que imaginen la pérdida de este hacedor de milagros y llamo milagros a lograr que "los de arriba, los funcionarios" lo escucharan y declararan parques nacionales y reservas. Sin él muchas áreas protegidas hoy habrían caído bajo el imperativo de la soja; los barrios privados, los clubes etc

    Creo que hoy, todavía no nos damos cuenta de la magnitud de la pérdida. En mi caso hoy ni quiero darme cuenta de ese tipo de pérdida.

    Te extraño Juan. Por obligación hablo de tus logros en conservación y de la pérdida que sufre la conservación y sé qué dentro de un tiempo voy a estar mucho más consciente de eso. Pero hoy, te extraño a vos, al amigo, al que siempre decía la verdad y no necesariamente lo políticamente correcto. Al que sufría muchas veces un abandono que no era abandono, era mezquindad. Y como yo soy también de las que no dicen siempre lo políticamente correcto, y a vos te debo hablar con la verdad como siempre hicimos te digo que muchos querrán ahora subirse a tu carro. Pero no van poder porque fuiste único. Porque sos único.

    Barbi, ojalá te hubiera conocido antes. No pudo tener mejor compañera. A tu lado siempre que me necesites.

    Juan, hoy con profundo dolor y amargura te digo hasta que nos volvamos a encontrar en cualquier tiempo y en cualquier lugar

    Liliana

  53. #53   Daniel Aldo Gómez dijo: 19.05.2011 - 12:21hs Me sumo al oportuno y necesario homenaje de la Intendencia del PN Nahuel Huapi.
    Quiero recordar que Juan Carlos Chebez, entre muchos otros aportes, hizo muchisimo por los Parques Nacionales argentinos durante los más de diez años en los que se desempeño en la institución, siendo el gestor principal de 10 nuevos Parques Nacionales que fueron creados en la década del 90.
    Además fue un activista permanente en ONGs conservacionistas, habiendo formado a varias generaciones de naturalistas y defensores de la naturaleza argentina.
    Sus armas principales fueron su incondicional vocación de servicio a la causa conservacionista, su voluntad inclaudicable, una ética incorruptible fiel a sus principios y su sabia palabra, que lograba mantener la atención de audiencias por horas y convencer a los políticos más escépticos.
    Tuve la suerte y el enorme privilegio de ser uno de sus discípulos, y agradezco a la vida el haberlo conocido y haberme formado con sus enseñanzas.
    Todo lo que hizo Chebez tuvo doble mérito, ya que fue un vocacional autodidacta, factor que le hizo ganar mucho enemigos en ciertas estrechas mentes de los ambitos académicos, quienes con el tiempo debieron reconocer en él a un referente obligado en numerosos temas.
    Que bueno que personas como Chebez hayan dejado tanta obra y tanto legado. De esa manera continuará transmitiendonos su pasión por la naturaleza argentina, que defendió hasta el último día de su vida.
    Que bueno que muchos ahora siguen el camino en que él fue un pionero.
    Ojala seamos cada vez mas lo que asumimos esa tarea titánica.
    Tengamos la certeza que Juan Carlos Chebez nos acompañará siempre.

  54. #54   Alberto Mónaca dijo: 19.05.2011 - 12:27hs La verdad que me dolió mucho saber que Juan Carlos Chébez había fallecido en la ciudad de Buenos Aires. Y ese mismo dolor lo sentí cuando hace unos cuantos años habían muerto don Alberto Roth (en Santo Pipó) y Luis Honorio Rolón (en Puerto Iguazú) ya que con ellos desde la década de los '80 habíamos anudado una gran amistad y unidad en la defensa del medio ambiente de Misiones.
    Transcurría 1980 cuando de improviso apareció en Puerto Iguazú Juan Carlos Chébez al frente de un reducido grupo de jóvenes ecologistas, entre ellos, un hijo de Landriscina. Venían a investigar la suerte de animales condenados a la extinción, entre otros, el “perro vinagre” y el “pato serrucho”, ante el anuncio de que la dictadura militar iba a construir una represa hidroeléctrica sobre el arroyo Urugua-í. el grupo traía un montón de maletas, carpas y valijas que ponía en evidencia la decisión y la voluntad de penetrar por muchos días el monte misionero en la búsqueda de la rica fauna en ese lugar y tratar de impedir su extinción. Enterados que con Luis Honorio Rolón habíamos constituido el Movimiento Misionero Trinchera Mbororé y que, junto a don Alberto Roth, la Asociación Misioneros Ecologistas (AME), nos visitaron para pedirnos asesoramiento y al mismo tiempo lograr un espacio en el histórico Hotel Cataratas que había sido inaugurado el 25 de Mayo de 1922.
    Desde entonces Juan Carlos Chébez se prodigó activamente en la defensa del medio ambiente de Misiones, habiendo sido un gran asesor de Rolón cuando este inolvidable misionero había sido subsecretario de Ecología de la Provincia y tiempo después para cumplir funciones en la intendencia del Parque Nacional Iguazú. En los años que residió en Misiones, particularmente en Puerto Iguazú, Chébez exploró virtualmente todo el territorio misionero para sugerir la creación de numerosas reservas entre las que se destaca el Parque Provincial Urugua-í, de 87.000 hectáreas, sobre la ruta 19, próximo a la ruta nacional 101 y que se integra al Norte con el Parque Nacional Iguazú.
    Este logro fue como una suerte de compensación por los daños originados por la presa hidroeléctrica pero que, no obstante esa enorme superficie, puede afirmarse que ya no existen en torno al arroyo Urugua-í, ni el “perro vinagre” y ni el “pato serrucho”, sobrenombres que en forma de burla nos impusieron en esa época a Rolón y a mi quienes estaban a favor de la presa hidroeléctrica.
    ‘El arroyo Urugua-í contaba con dos grandes y hermosos saltos de agua y un bosque espléndido que era codicia de obrajeros deshonestos, como aconteció en 1972/73 cuando vino a pedirme que lo acompañe a ese lugar el abogado Roberto Guevara de la Serna, el hermano del Ché, para comprobar que estaban robando árboles de ley propiedad de 9.000 hectáreas de Pérez de Vila y que llevé como experto al recordado Arlindo Junges.
    ‘Con la muerte de Juan Carlos Chébez, con apenas 49 años de edad, Misiones, al igual que con ese extraordinario naturalista Andrés Giai, que falleció en Puerto Esperanza y que también había venido a explorar el Urugua-í a partir de 1946 en la búsqueda del famoso “pato serrucho”, pierde a otro extraordinario defensor de la naturaleza misionera y que, ambos, merecen ser distinguidos y perdurar en el tiempo para admiración y ejemplo de las futuras generaciones.

  55. #55   Cristina Besold dijo: 19.05.2011 - 13:08hs Juan Carlos Chébez, como pocos, ha sabido instalar de manera inteligente y unir la conservación de las especies, de la selva, del agua, y el desarrollo de los pueblos en Misiones. La Ley Corredor Verde es un ejemplo, una ley vanguardista que posicionó a la provincia entre las más avanzadas en materia ambiental.

    Incansable, junto a Luis Honorio Rolón primero, y a su entrañable amigo Luis Rey luego, generó la Red de Áreas Protegidas y otras normas gracias a las cuales hoy quedan hoy en pié miles de hectáreas de Selva Paranaense. No es poco.

    Es muy difícil poder plasmar en un texto periodístico la tarea de Juan Carlos, y más difícil aún es hacerlo de manera objetiva después de haber aprendido, de su mano, a amar esta tierra y de haber compartido con él el desafío de conservarla.

    Aunque ya no esté físicamente, estará siempre entre nosotros porque ha sembrado buenas semillas, y muchos de sus compañeros de ruta quedan para continuar su labor.

    GRACIAS Juan Carlos Chébez por tanto. En el monte encontraste poesía y coraje para detener a las motosierras, y supiste contar, de manera magistral muchas veces, que el monte es nuestro aliado en esta vida donde estamos de paso.
    La tierra colorada, sus pájaros, su gente, Misiones toda te extrañará.

    Cristina Besold del Portal El Paranaense

  56. #56   Marìa del Carmen dijo: 19.05.2011 - 13:10hs Una pèrdida enorme, lo conocì en varias reuniones sobre temas ambientales, por la defensa de los àrboles nativos y las àreas protegidas .

    mis sinceras condolencias a su familia.

    Marìa del Carmen

    (desde Madariaga. Pcia. de B. As.)

  57. #57   Enrique Richard dijo: 19.05.2011 - 13:28hs Juan Carlos Chébez fue una persona como pocas. Incursionó en el folklore, la historia, la tradición y sobre todo en las ciencias naturales… y en todos los campos donde lo hizo, lo hizo muy bien… ¿Su secreto? Su pasión por lo que hacía. Un eterno enamorado de la naturaleza y del ser humano, un defensor a ultranza de los derechos de la biodiversidad y la madre Tierra. Un apasionado de vocación y su vocación y pasión se antepusieron incluso a su vida misma. Su ética e integridad moral en el actuar y en su trabajo quizás sea nuestro mayor legado junto a un gran, gran, gran, arcón de producción científica y de divulgación que lo destacaron en casi todos los campos de las ciencias naturales donde incursionó: Herpetología, Ornitología, Mastozoología, Ictiología, Áreas Naturales Protegidas, Conservación y un muy, muy, largo etc.
    Juan Carlos fue también un gran docente y educador que compartió con todos los que quisieron hacerlo sus conocimientos desinteresadamente. Se dio el lujo y el placer que hoy muy pocos podemos, abarcar un gran número de áreas y hacerlo bien en cada una, cualidades que lo convirtieron en referente obligado y en uno de los últimos naturalistas del siglo XX y XXI y por supuesto en uno de los principales baluartes de la conservación Argentina y Latinoamericana. Luchó toda su vida por la conservación de la naturaleza, lucha que no siempre fue lo grata que hubiera deseado ya que también tuvo que luchar contra la mediocridad, los celos, la envidia y la miseria humana…
    Con Juan Carlos compartimos durante más de 20 años, conferencias, cursos, trabajos, pero sobre todo sueños… Aún puedo recordar que cada vez que éramos convocados en algún evento o curso, la primer noche siempre terminaba igual, charlando toda la noche sobre lo que nos apasionaba, la conservación y siempre también el primer día de charlas o curso no había café que alcance para mantenernos despiertos… Pero como siempre dijimos, quién nos quita lo bailado… Juan Carlos tenía un sentido del humor muy sui generis… Recuerdo que una vez en un Congreso de Fauna en Rio Cuarto mientras yo hablaba la conservación de la tortuga de tierra, Juan Carlos sacó no sé de donde una guitarra y como voz en off finalizando mi exposición enganchó con Manuelita (M. E. Walsh) y todos terminamos emocionados acompañando la canción…¡Qué grande Ud. Sr Chébez!!!!!!!!!!!
    Hoy querido amigo, tengo que ser un poco egoísta y decirte que te fuiste muy temprano, tengo que ser egoísta y decirte que la conservación argentina aún te necesita, tengo que ser muy egoísta y decirte que tus amigos te necesitamos… Pero no corresponde… Descansa en paz, querido amigo…
    Vivirás por siempre en el corazón de tus amigos…
    Vivirás por siempre en la biodiversidad que tanto quisiste y defendiste…
    Y serás recordado, como la persona y referente que fuiste y por tu legado…

  58. #58   Sandra Nicosia (Misiones) dijo: 19.05.2011 - 14:05hs Acabo de enterarme de esta triste noticia, que me deja tan desolada como a la pobre Selva Paranaense que cada día tiene menos gente que la defienda y la respete.
    Tuve el placer de conocer a Juan Carlos, un caminador y conocedor del monte, un apasionado por la tarea, y sobre todo, un tipo comprometido.
    Mi mejor recuerdo para él y un sentido pésame para sus deudos.

  59. #59   jose ernesto figueroa dijo: 19.05.2011 - 14:51hs adhiriéndome al dolor de la perdida de una persona que contagio la maravillosa experiencia de retratar en fotos perfectas lo que el amaba y defendía y plasmar en un libro que tiene un titulo exquisito"Los que se van" y que en la disertación que hiciera en el aula magna de la facultad de ciencias veterinarias, cada participante salio sorprendido con lo que tenemos y con rabia de saber que muchos de esos animales están esperando su turno para desaparecer, fue una clase vibrante de emociones, tanto es así que al terminar de enseñarnos y muy pasado de su tiempo de exposición pero no podía existir alguien que pudiera avisar que su tiempo de enseñanza ya paso,, por que seria muy injusto, por que por lo general estos temas no se hablan, y este gran señor, lo presento y lo defendió de la mejor manera, enseñándonos mucha cosas. se va uno de los defensores mas importantes de el legado natural que viven en nuestras tierra y que por suerte, tuvo la oportunidad de convivir con los que se van. gran de Juan Carlos, usted si que hizo camino al andar. me imagino que nuestra naturaleza , estará de luto.

  60. #60   María Elena Rozas dijo: 19.05.2011 - 14:52hs Desde Chile enviamos nuestro sentimiento de pesar y condolencias.
    Saludos

  61. #61   Cristina (Baradero). dijo: 19.05.2011 - 14:53hs Uno mis condolencias a las de Uds. y solo me resta mantener viva la esperanza que su siembra no haya sido en vano y que su antorcha permanezca encendida en las manos de quienes sigan manteniendo viva su trayectoria.

  62. #62   Dra. Marcela Benítez dijo: 19.05.2011 - 14:54hs Lo siento muchísimo
    Mis sinceras condolencias

  63. #63   elva arias dijo: 19.05.2011 - 14:55hs Todo  Jujuy   expresa  su  profundo  dolor  por  tan  irreparable  pérdida,  su  palabra es  y  será  siempre  una  importante  guía.  Fundación  A.V.E.S.  ( Ambiente.Vida. Educación.Sustentabilidad ) 

  64. #64   Anibal Hardy dijo: 19.05.2011 - 14:57hs Mis condolencias a sus familiares. Seguramente estará disfrutando y en paz en el Banquete del Señor. Elevare una plegaria en su nombre.

  65. #65   arnaldo Volpatti dijo: 19.05.2011 - 14:58hs TUVE EL GUSTO DE CONOCERLO PERSONALMENTE, PERO ME ADHIERO A LAS CONDILENCIAS, DE TODOS LOS SERES QUE LO HAN TRATADO, DE SUS FAMILIARES. ES EN REALIDAD UNA PERDIDA LAMENTABLE CUANDO SE NOS VA UN HOMBRE BIEN, COMO EL SR. CHEBEZ.

  66. #66   Susanne Schulz dijo: 19.05.2011 - 14:59hs Que  tremenda pérdida para todos!!  Nos unimos a las condolencias a su familia

  67. #67   Silvia Elena Gutierrez Allou dijo: 19.05.2011 - 15:00hs muy buen reconocimiento a tan notable naturalista, compositor, poeta, y maestro, gracias
    Desde Yguazu.Silvia Elena.

  68. #68   Alberto Moran dijo: 19.05.2011 - 15:01hs Con mucho dolor, me uno a a sus sentimiento de pérdida por tan notable persona.
    Abrazo.

  69. #69   Marcelo Weissel dijo: 19.05.2011 - 15:07hs El fallecimiento de Juan Carlos Chebez es una gran pérdida para la historia de la naturaleza en la Argentina. Ya no tendremos esos mates con Juan, plenos de anécdotas y aprendizajes. Su San Isidro Labrador y Pocero lo extrañará tanto como su Administración de Parques Nacionales y sus lazos con la flora, la fauna, el agua, la tierra y el aire. Su obra lo trasciende y nos lega la responsabilidad de continuar y superar al maestro, más allá de los límites del vuelo de las aves y el nado de los peces, del rugido de los felinos y del rascar de roedores y dasypodios, de las palabras que los nombran y de las personas que hablamos sus nombres.

    Comparto mi pésame con la familia de Juan Carlos y con la comunidad de seres afines a vivir un mundo mejor.

  70. #70   Adriana Maguire dijo: 19.05.2011 - 15:09hs Es con un profundo pesar que me acabo de enterar de la muerte de Juan Carlos. Fue un gran amigo y un todavía mejor profesional. En todos aquellos que amamos la naturaleza su ausencia deja un vacío difícil o imposible de llenar. Nos queda su invalorable obra como recuerdo.

    En nombre de la Fundación Habitat y en el mió propìo le hago llegar por este medio nuestras mas sentidas condolencias.

  71. #71   Jorge Anfuso dijo: 19.05.2011 - 16:40hs Una vez, cuando de Iguazú te fuiste, te escribí para comentarte lo triste que estaba la selva por tu partida. Describí el letargo de las orquídeas en florecer, la suave brisa del viento que intentaba despertar de su letargo a los cedros los laureles, guatambú. También las voces de la selva que normalmente para el que quiere escuchar son bulliciosas, esa vez eran solo murmullos. Las mariposas ya no lucían sus brillantes colores y se movían tan poco........
    Juan ¡¡¡cuanto me costó tratar de que la selva se reanime!!!
    Fueron largas horas de charlas y de caminatas, mas no había caso, parecía que se reanimaba y al otro día otra vez, el letargo, el silencio. De pronto un día, puse tu CD. y allí la selva se recobró al instante. Al escuchar tu voz, Las mariposas volvieron a brillar y desplegar toda su energía, el viento sacudía con fuerza a quienes instantes antes se mantenían en quietud absoluta, las aves le devolvieron a la selva su mágico encanto y cuando volvía por la picada, la orquídea que aletargada se sotenía, me regaló su flor. A partir de allí fruto de mil palabras y con tu voz a cuestas, logré finalmente que la selva no te extrañe. Pero también la selva sabía que a pesar de la distancia, vos estabas con ella y peleando por ella como siempre. La selva volvió a ser lo que era antes de tu partida y de tanto en tanto yo le hacía saber de tu vida y al finalizar, le regalaba algunos de tus versos y las canciones que tan bien le hicieron.
    Sin embargo ayer al atardecer noté que algo extraño estaba pasando. oscureció casi de golpe, el yeruvá no me regaló su inconfundible voz antes de desaparecer con las últimas sombras de la noche, el silencio se hizo intenso, la bruma lo fue cubriendo todo poco a poco y un frío inusual terminó por abatirse sobre la selva.
    Pronto me enteré del porqué de la actitud de la selva y la tristeza me embargó tanto que me sumergí en medio de ella sin consuelo.
    Esperé el amanecer abrumado y abatido, la esperanza de escuchar las voces de los halcones monteses como todas las madrugadas, pronto se desvanecieron, Intenté buscar entre las sombras de la bruma intensa, la silueta del palo rosa a un costado de la picada pero fué inútil, caminé lentamente hasta el arroyo M´bocay y todo estaba tan quieto........ un aspecto fantasmagórico cubría todo lo que hasta ayer era de un verde reluciente desbordante de sonidos. Al acercarme más aún al borde del arroyo,
    me sorprendió también no escuchar la clásica corredera con su ebullición permanente, solo se veía el agua desplazarse lentamente, sin prisa, con pausas en el remanso, antes de seguir su curso.
    De pronto me sentí mojado a pesar de las botas y el abrigo... -el rocío me dije- y al mirar hacia las copas de los árboles contemplé desde sus ramas inertes que no era rocío, eran lágrimas, entonces me senté sobre una piedra y en el más intenso y pleno silencio de este amanecer, dejé que mis lágrimas acompañaran el momento, sumergido en la más absoluta tristeza.........
    Pensaba Juan Carlos en otros momentos vividos a pleno, para tratar de remediar tanto dolor. Sin embargo y a pesar del esfuerzo no lo logré. Abatido y sollozando, mi angustia por haberme quebrado ante la selva, tampoco tenía consuelo -¡¡¡¡¡Cuantas veces yo le hablé a la selva para darle ánimo!!!!!- y ahora era yo quién no lograba contención..... Seguí caminando por la picada de 400 metros desde el arroyo hasta la casa y comencé a percibir que el sol ya iluminaba la copa de los más altos árboles, una suave brisa acarició mi rostro y secó mis lágrimas, comenzaron tibiamente primero las ramas altas a mecerce suavemente, luego la siguieron las de más abajo, un "cipó pau" me dejó ver su rosada florescencia, a lo lejos percibí el golpeteo con el pico en algún seco árbol del "Ipekú-saiyú, ...
    ¿que estaba pasando? un surucuá amarillo absorbía los primeros destellos del sol y se entregaba a su caracterdístico aseo personal. Una pava de monte que se asustó de mi presencia temprana saltó desde la picada hacia las ramas de un rabo Itá y desde allí me observaba mientras craqueba su áspera voz. Un arapasú grande sin inmutarse de mi avance trepaba por el tronco de un viejo laurel, una bandada de 8 o diez maitaca me sobrevolaron mientras sus vocalizaciones se iban perdiendo a medida que se alejaban. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡al fín el halcón montés o de collar se hizo escuchar!!!!!!!!!!!! Todo está volviendo a la normalidad!!!!!!!! la vida volvió a la selva!!!!!!!!!, mi estado de ánimo crece a medida que camino y continúo descubriendo a esos maravillosos actores de la selva que cobran vida con cada amanecer, con cada atardecer, con cada anochecer.........No me apuro para llegar.... estoy feliz............un macuco delante mío sin prisa camina por la picada, mi felicidad ahora es plena, la estoy disfrutando, la selva, esta selva a quién tiempo atrás estaba triste por tu partida desde Iguazú, ahora me estaba ayudando a sobreponerme y con el telón levantado a pleno y con un sol radiante me dí cuenta de que la selva, como vos me enseñaste, "solo se deja ver a aquellos que la quieren ver"
    Por ello y en uno de tus últimos correos que me enviaste he recogido algo que llevaré presente hasta que nos reencontremos.
    ......." Las personas se van, los amores se pierden, los problemas se solucionan, hasta el mismo sol se va cada noche para renacer al día siguiente. No te quedes en el medio del camino porque allá adelante
    alguien te espera."a

    Bueno Juan Carlos, te dejo, hoy hay mucho por hacer y si queremos conservar la magia de esta selva habrá que trabajar bastante, es el compromiso que asumí por las enseñanzas que me dejaste y que con tanto cariño acepté seguir adelante, hasta el último momento de mi vida.

    Va un gran abrazo desde esta querida selva.

  72. #72   Adrián Azpiroz dijo: 19.05.2011 - 22:49hs Recién hoy me enteré de tan triste noticia. No era amigo de Juan Carlos pero teníamos una comunicación esporádica, siempre muy cordial. Mi relación con él fue sí muy estrecha a través de sus publicaciones, desde sus secciones en Nuestras Aves hasta Los que se van. Un fuera de serie cuya obra trasciende fronteras. Leer los otros mensajes de esta página me puso la piel de gallina. Sólo quería sumarme a este último adiós a semejante figura. Mis más sinceras condolencias para sus seres queridos.

  73. #73   Gustavo Spadoni dijo: 19.05.2011 - 23:59hs "no te quedes inmovil al borde del camino..."
    ...y Juan Carlos nunca se quedó inmovil...
    siempre enseñando, aprendiendo, sembrando, educando, multiplicando, luchando...
    Gracias juan carlos por enseñarnos tu lucha, por sumarnos a tu lucha, que hoy es nuestra bandera...
    Tu bandera sigue alta...porque Juan Carlos es de "los que no se van"....

  74. #74   Marcelo Beccaceci dijo: 20.05.2011 - 09:13hs Apenas habían pasado algunas horas de la partida de Juan cuando envie estas líneas que aquí reproduzco:

    Con 18 años recién cumplidos y colaborando ad honorem con la Fundación Vida Silvestre Argentina, me hice un tiempo para ir a una reunión de un puñado de conservacionistas que se juntaban un vez por semana en la biblioteca popular de Olivos. Cuando llegué y pregunte por el lider del grupo, ACNA (Asociación para la Conservación de la Naturaleza Argentina), me dijeron que estaba haciendo el servicio militar en la Isla de los Estados. Con su regreso del sur, comenzamos nuestra amistad y muchas batallas compartidas durante años. Como participantes de la "prehistoria del conservacionismo argentino", armamos los primeros y recordados grupos de voluntarios de la Fundación Vida Silvestre Argentina, él con GENAN (Grupo Estrategia Nacional de Areas Protegidas) y yo con el GEPE (Grupo Especies en Peligro de Extinción). El legado dejado por Juan es invalorable. No sólo por su compromiso sin fisuras con el conservacionismo, sino por el ejemplo de la constancia en la lucha por salvar nuestro patrimonio natural. Desde la tierra correntina, que el quería tanto, intento seguir con su ejemplo, como le dije hace un par de meses. Sé que desde su nueva morada, seguirá apoyándonos a todos los que, como él, amamos la naturaleza.

  75. #75   Fidel Baschetto dijo: 20.05.2011 - 10:19hs Quiero extraerme de esa mezcla sutil e ilimitada de amistad y admiración que sentía por él. Juan Carlos fue un abridor de mentes, una mixtura de ciencia y arte, de ciencia, arte y sentimientos. Lo leímos desde hace 20 años, lo escuchamos en sus largas disertaciones que remataba con alguna frase, que si no era de Atahualpa Yupanqui eran de otros “pensadores de la tierra” y después supimos matizar interminables charlas en encuentros no casuales.

    Lo trajimos a disertar al Colegio Veterinario en junio de 1996. Dos días enteros donde Chebez era el único disertante… a sala llena nos despabiló el alma. Los Parques Nacionales, su flora, su fauna. Por sobre todo su fauna. Luego nos acompañó en varias otras oportunidades más.

    Su visión integradora, propia de los naturalistas de antaño, nos bañaba de conocimientos que atravesaban líneas de pensamiento. Definitivamente era de esos que no solo veían el árbol; veía el bosque. Y vaya si lo veía… Lo sentía.

    Escribió innumerables cuestiones. Sus libros quedarán en las estanterías de cualquier biblioteca que se precie de pertenecer al mundo de la conservación y sus palabras en las neuronas de quienes leyéndolo comprendimos que la visión de la naturaleza no es un juego de niños. Su mensaje en el corazón de los “genuinos protagonistas de la conservación”.

    Su libro: “Los que se van” conforma la bisagra de la literatura sobre el tema. Debería decir “sus libros” ya que en su última versión 4 tomos conforman esa obra original. Cuando comenzamos a caminar en el mundo del estudio de nuestra naturaleza entendimos que la fauna nos conducía a senderos disparadores a otras disciplinas. La fauna nos abría las puertas a la cultura de la tierra y de su historia. No hubo dudas que muchos acrecentamos nuestros conocimientos con este tratado.

    Chebez fue un naturalista. Biología, geografía, ecología, historia, antropología, evolución, paleontología, literatura todo discurre en sus palabras, orales o escritas. Incluso cantadas…

    Lo conocimos, cultivamos sus templanzas, receptamos sus consejos, aprendimos. Me complazco y enorgullezco en ser uno de los médicos veterinarios que más lo aprovechó.

    Supimos, en el momento justo, entregarle el premio “Quijote de la Conservación Nativa”. Y vaya si fue un Quijote. Estoy convencido que incluso algunos de sus “molinos” van a salir hablando de amistad… la amistad de los “sicarios” no solo no se escucha, se repele. Él lo sabía. Incluso me lo inculcó. Esos mercaderes de la “conservación” que ocupan puestos que debieron estar ocupados por personas cómo él. Los conocemos, sabemos de quienes hablamos, tienen nombre y apellido. Pero no es momentos de brindarles espacios.

    Dejemos que él se explaye con sus palabras y que no sean pocas (es imposible hablar de Juan y que él no participe…). Así se explayaba:

    Sin embargo el gran problema de hoy es la dispersión de fuerzas y voluntades. Creo que no es un problema de la conservación, sino un problema nacional. Definir y llevar adelante un verdadero proyecto donde se note que esto es política de estado. Francisco Pascasio Moreno lo tuvo claro, Eduardo Ladislao Holmberg también lo tuvo claro, el mismo Germán Burmeister que se vino de Alemania lo tenía claro, por eso dejó todo atrás y se vino ante una invitación que le hizo nada menos que Sarmiento, para hacerse cargo del Museo de Ciencias Naturales. De esa generación del ochenta hay que recuperar ese espíritu y volver a ser lo que fuimos, un país señero en Latinoamérica con un modelo de Parques Nacionales que después del de Estados Unidos y el de Canadá, era el tercero en América, que nacía y que sigue siendo motivo de admiración. Sigue siendo la columna vertebral de un sistema de reservas que no están terminadas de crear. Eso de que todo está hecho es una idea que hay que borrar definitivamente, ya que es falso que ya está protegido lo que se pudo proteger y el resto va al sacrificio. No, todavía hay mucho por proteger, pero para ponernos de acuerdo qué, dónde, cuándo, cómo y cuáles son los matices, tenemos que juntarnos y dialogar y escucharnos.
    En definitiva, hoy casi suena prehistórica la dicotomía conservación versus desarrollo. La conservación, bien entendida, por definición, admite el desarrollo. Eso sí, el buen desarrollo. Con gente que sepa qué suelo está pisando, que lo conozca, que lo entienda y que sepa por qué el cerro se llama así. ¿Qué pensó el abuelo?, como decía Atahualpa, cuando hablaba del indio que pisó esas tierras antes, ¿con qué soñaba?, ¿qué creencias tenía?, todo lo que hace a nuestra identidad que lentamente se va como perdiendo en un país donde hay una competencia de las capitales provinciales por parecerse a Buenos Aires, con su cadena de countries rodeándolo. Ese parece ser el modelo a seguir sin entender que podemos generar un modelo para el Chaco, un modelo para la Puna, un modelo para la Patagonia, donde por ejemplo hay elementos climáticos diferentes que son innegables. No podemos negar el tema del viento en la Patagonia, no podemos negar el sol en la Puna y, bueno, todo eso nos obliga a ser ingeniosos y demostrar que si alguna vez Linneo nos denominó, cuando se dedicó a clasificar los bichos y las plantas -como un bicho más para susto de varias señoras de la época-, Homo sapiens, no se equivocó, nos puso el hombre sabio. Él seguramente creyó que teníamos la capacidad de organizarnos y de encontrar también las soluciones. Porque el hombre hace los daños, el hombre mata en un momento las ballenas para hacer con sus barbas los sostenes para el cuello de la camisa, pero también después las reemplaza por plástico y termina buscándole alternativas. Creo que tenemos que aprender los argentinos que estamos a tiempo para reorganizar un montón de cuestiones, a través de un reordenamiento territorial, que no pasa por negar a la gente, sino por sumarla activamente y con un mensaje positivo, mensaje que traiga soluciones. Dicen que Charles De Gaulle, Presidente de Francia, atendía con un cartel en el hall, en la sala de espera, para que leyeran los que entraban a su despacho: "Si usted no me trae la solución ya es parte del problema". Bueno, eso es lo que tenemos que aprender los ambientalistas. Cuando vamos con el problema, aprender a llevar también la posible solución para no convertirnos en la queja perpetua. Mi experiencia es que si nos convertimos en un ejército de gente voluntariosa diciendo "vamos a cambiar las cosas", en lugar de un grupo de gente asustada que piensan que es un proceso que nos supera, que nos está desbordando, cuando creo que no es así. Así que, como reflexión final, luchemos por juntarnos y por encontrar las soluciones, perder un rato en el análisis grave de la situación, pero en algún momento decir "paremos de llorar por la mitad vacía y vamos a empezar a ver la mitad del vaso lleno también".

    Quise extraerme de esa mezcla sutil e ilimitada de amistad y admiración que siento por él. Pero ya no hace falta, cuando uno admira a ciertas personas es bueno que se lo cuente al mundo.

    Dicen que falleció Juan Carlos Chebez y es lógico que sus amigos y compañeros de lucha nos sintamos un poco más solos, algo así como que el mundo nos queda más grande… Pero por él aprendimos, también, que algunos de “los que se van” se quedan para siempre.

  76. #76   Roberto Tobares dijo: 20.05.2011 - 15:54hs “Adiós a un MAESTRO” . La naturaleza, se ha quedado huérfana de su padre protector. El chaco, el monte, la selva, la extensa Patagonia, la pampa, la puna, las montañas, los ríos, el mar, y hasta el mismo desierto, se han llamado a silencio. Los mamí ...feros, aves, peces, reptiles y anfibios se esconden en madrigueras, nidos y huecos. No trinan las aves y se callaron los grillos, y hasta las mariposas olvidaron su vuelo. Perdieron su color las flores silvestres, sus pétalos han quedado marchitos de tristeza. Juan Carlos…, te fuistes a rastrear por sendas y caminos, para llegar a lo alto y así alcanzar las estrellas. La tierra toda, se colmo de tu amor y cuidado y te quiso premiar, por tus logros y trabajo, para que tu trashumante alma de andar campestre, se eleve y llene de celestial y divino universo. Nos dejas por legado, tu enseñanza, tu saber, luchas, conocimientos y tus certeras palabras que fueron como un árbol gigante de luz, llenas de savia y sabiduría por dentro. Millones de ojos te saludan y despiden desde distintos ambientes y regiones de la Argentina, miles de corazones sufren tu adiós y partida. Renacerás con la llegada de cada estación del año, en cada gota de rocío y arrullos del astro sol en deshielos de glaciares cordilleranos, y cuando nos perfume el aroma de una flor. Esta croando una ranita en el charco, una corzuela corre por la selva misionera un venado se refugia en el pastizal pampeano, planea un cóndor en los Andes las flores abren su pétalos multicolores y un ave esta cantando en el monte. Juan Carlos Chebez . . .no te has ido, tu espíritu esta vivo y en cada uno de nosotros.

  77. #77   Norberto Angel Nigro dijo: 20.05.2011 - 21:07hs Todavía se me hace cuento que se haya ido Juan Carlos. Aún cuando en sus últimos tiempos el deterioro físico era evidente, eran tantos los proyectos que ideaba constantemente, tanta su pasión por terminar los trabajos que estábamos haciendo, tanta su energía para cumplir con todo lo que todavía le faltaba hacer, tanta su confianza en sobreponerse a su enfermedad, que creí que podía escaparle al destino y seguir en la pelea mucho tiempo más. Lamentablemente, no pudo ser.
    Chebez, de forma tan incomprensible como irremediable, se fue hace unos días. Se fue el “generalista”, como le gustaba definirse, idóneo en las más diversas ramas de las ciencias naturales: desde mamíferos, aves y reptiles hasta árboles, plantas y ecosistemas nativos. Se fue el de la memoria increíble, que custodiaba cada ínfimo dato como un tesoro. Se fue quien podía debatir (y aún doblegar) a unos cuantos de esos “profesionales” que lo ninguneaban por “no tener título”. Se fue el gran conocedor de las cosas profundas de nuestra tierra. Se fue el hábil orador que hipnotizaba a su ocasional audiencia mezclando su inobjetable sapiencia de nuestras especies y sus ambientes, con el dato folclórico preciso, con el nombre aborigen ignorado, con el recitado de antiguas y perdidas coplas populares o de clásicos versos de Dávalos, de Rodríguez Castillo, de Larralde, de su querido Don Ata. Se fue el tipo valiente y frontal, muchas veces políticamente incorrecto, que no dudaba en decir lo que pensaba “caiga quien caiga”, aunque fuera el mismo quien terminara cayendo. Se fue el constante generador de entusiastas seguidores, de fieles estudiosos y defensores de nuestra maltratada Naturaleza. Se fue el aguerrido defensor de la Selva Misionera y de todos los ambientes amenazados del país. Se fue el inspirador (cuando no directamente el “hacedor”) de muchísimas áreas protegidas repartidas por todos los rumbos de la Patria. Se fue el “descubridor” de tantas y tantas especies “que se van”. Se fue el eterno divulgador de los problemas del bicherío criollo y sus hábitats, con sus libros, sus artículos, su presencia en programas de radio y TV, sus poemas, sus canciones… Se fue el apasionado total, porque solo con una pasión tan grande como la suya se pueden abarcar tantas cosas y ser brillante en todas. Se fue Juan Carlos Chebez, el último gran Naturalista. Y todos quienes aprendimos con el todavía no nos damos cuenta, no queremos darnos cuenta… que nos quedamos muy solos.
    En lo personal, duele mucho, muchísimo, que se haya ido el amigo querido, el de las charlas largas, el de la consulta permanente, el de la anécdota oportuna, el de la confidencia de compinche, el de los mates eternos, el de la discusión constructiva, el del guiño cómplice, el de las guitarreadas únicas…
    ¡Chau Juancito! ¡Cómo te vamos a extrañar che! Nada será igual por estos pagos sin tu presencia ejemplar. Pero podes quedarte tranquilo: seguiremos tu senda, con tus enseñanzas y tu compromiso como guías.

  78. #78   Enrique Fra dijo: 21.05.2011 - 00:10hs Todas las personas mueren, pero no todas dejan un recuerdo tan grande y un legado tan importante. Espero que sigan surgiendo en nuestra Argentina gente tan entusiasta con la conservación como Juan Carlos, y que entusiasme tanto a los demás como fue él.
    Recuerdo las pocas charlas personales y las varias por mail que tuvimos, donde siempre se interesaba por mis menciones de las observaciones de especies amenazadas en Catamarca donde vivo. Recuerdo también cuando renegamos juntos por no poder concretar el Parque Nacional Las Parinas en la Puna catamarqueña, como también recuerdo la especial atención prestada por la mención y el reconocimiento de los lugares que ameritan ser éreas protegidas en mi provincia, que espero que alguna vez lo sean, es una deuda pendiente, que en honor a Juan Carlos haremos todo lo posible por lograrlo.
    Va este reconocimiento a su trayectoria y a su enorme bondad para con la naturaleza argentina, por la que luchó, para que no se vaya del todo y para que todos la conozcan. Saludos Amigo Juan Carlos.

  79. #79   Aldo Chiappe dijo: 21.05.2011 - 10:29hs \"la vida tiene sus trampas porque la vida es asi\"
    Decia su amado Atahualpa Yupanqui.
    Juan Carlos Chebez ha partido y habra que seguir como se pueda.


    Conoci a Juan Carlos a los 15, alla en la vieja \"AOP\".
    Yo apenas era un proyecto de humano y El, con la misma edad, ya sabia lo que habia que hacer... y como hacerlo.
    Y asi fue siempre.
    Creo que en cada generacion hay un reducido grupo de personas únicas y extraordinarias que impulsan a la humanidad a dar un paso mas.
    Juan Carlos Chebez fue uno de ellos.

    Fue un hombre poderoso.
    Fue alguien con una lucidez extraordinaria, una capaciad de entrega y una convicción como nadie que yo haya conocido.
    Tuvo el poder de hacer y nos dejo muchas cosas buenas.
    Pero ademas supo lograr que otros hicieran.
    Fue creador de vocaciones, de voluntades, de pasiones.

    Fue creador y creador de creadores, y su poder y su amor perdurarán a lo lago del tiempo en cada vocacion que el supo despertar.
    Pero por sobre todo fue humano, muy humano, como vos y como yo.

    Estoy muy triste con su partida. Ya no lo vere mas, ya no escuchare su voz, y se que el mundo es un poco mas pequeño sin el.
    Pero estoy feliz, agradecido con la vida, que me permitio transitar alguno de mis dias cerca de un Gran Hombre, uno de los mas grandes de mi generación.

    Les dejo un poema, de Jaime Dávalos, que sé que fué uno de sus favoritos. Tal vez nos ayude a recordarlo como era, un hombre cabal.

    \"De mínimas heridas lastimado
    me voy muriendo de a ratos tan ligero,
    que me siento lejano y extranjero
    del que ayer fuera alegre y confiado.

    Llevo un niño en el alma rezagado,
    no quiero enduerecerme, hay! no lo quiero,
    ni ser mi padre, ni tener sombrero,
    sino ser un cantor enamorado.

    Quiero permanecer en la tristeza
    y en la angustia de andar como los bichos
    perdido por el mundo de la leña.
    Llevar como a una novia mi pobreza
    y morirme del gusto y el capricho
    de ser un animal que canta y sueña\"

  80. #80   Ana Di Pangracio dijo: 21.05.2011 - 20:08hs Que injusto es todo...Perdimos a Juan Carlos Chebez. La conservación argentina ha perdido a uno de sus más grandes y destacados luchadores, exponentes; ámbito el de la conservación dominado hoy por tantos mediocres burócratas, qué desgracia. Sí, los burócratas están por todos lados, incluso en el conservacionismo....

    Juan: llora la selva misionera, llora el Chaco, llora el Iberá, llora Isla de los Estados, lloran tus amadas aves silvestres, llora tu querido San Isidro para el cual tuve el placer de hacer mi humilde aporte a esa innovadora idea tuya de crear un sistema de áreas protegidas y protección de arbolado nativo para el nivel municipal....destacado como siempre lo tuyo....

    En fin, la naturaleza argentina toda esta de luto, ha perdido a un defensor férreo que ya de chiquito se advertía como brillante y único, como líder, respecto de lo cual la gente de la Asociación Ornitológica del Plata (Tito Narosky y Cia.) se dio cuenta oportunamente...

    Te vamos a extrañar mucho Juan Carlos, esas largas charlas, mate de por medio, siempre enriquecedoras...Esas obras literarias de primer nivel que solo vos y nada más puede y podrá generar....y los cantos de la selva! Grande Sacha Juan!

    Fue en una charla que diste en un Congreso Nacional sobre Biodiversidad en 2006 sobre conservación en zoológicos que te escuché por primera vez y me dije a mi misma "a este hombre lo tengo que conocer mejor es un genio, qué oratoria!" Tomé nota de tu teléfono y convenimos un encuentro en la Fundación Azara. La breve introducción al mundillo ambiental que me prometiste terminó siendo una charla de cinco horas con muuuuucho mate y puedo decir fue un antes y después para mí, a nivel personal y profesional. A ello le siguió el voluntariado en Azara y luego a nivel personal siempre estando en contacto, trabajando juntos, prestando mi humilde asistencia jurídica en temas varios, etc en fin, ha sido una gran experiencia y un gran viaje para mí....si hasta terminé en Estocolmo investigando sobre ratones capturados por expedicionarios suecos en el Gran Chaco a principios del siglo XX a partir de la amistad con tu persona!!!

    Que lindo haber compartido todos estos años con vos querido Juan. Resignada te estaré despidiendo, seguiremos en la lucha Juan, aplicando las grandes enseñanzas que a tantos impartiste.

    Mi pésame a tu familia, a tus chicos y sobre todo a la gran mujer que tuviste al lado estos años: Bárbara.

    Larga vida a Juan Carlos Chebez! Gracias maestro!
    Ana.-

  81. #81   Juan Carlos Palacios (Salto, Uruguay) dijo: 21.05.2011 - 23:24hs Nos conocimos en la 8va Conferencia sobre Medio Ambiente de la Cuenca del Río Uruguay, realizada en la década del 90 en Oberá, Misiones. Luego nos vimos en Paysandú en alguna reunión de la Comisión Administradora del Río Uruguay. De vez en cuando intercambiábamos alguna mail pero siempre sabíamos que lo teníamos a mano para alguna consulta. Un hombre genial, tenía la capacidad de interpretar la naturaleza y trasmitir sus conocimientos con mucha sabiduría. En cada charla siempre nos enseñaba algo del guaraní. Deja un gran legado...el de señalarnos un camino.

  82. #82   Clara Riveros Sosa dijo: 22.05.2011 - 03:00hs Una pérdida muy grande. Pero también un legado enorme para una vida corta. Queda un recuerdo imborrable aquí, en la provincia de El Impenetrable, de las lagunas y palmares, de los montes que aun no se van, de los riachos que viborean hasta el Paraná, del aullido de los carayáes... .

  83. #83   Ecotiti dijo: 22.05.2011 - 20:16hs Me llego un mail con una carta para compartir - Emocionante.

    Al maestro con cariño - Carlos Fernández Balboa

    A los 18 años no es difícil encontrar “ídolos”. Uno esta buscando su propia identidad y puede darse el caso que se te cruce cualquiera y te deslumbre…o que tengas la fortuna de dar con la persona indicada que te guíe en el camino a la adultez. Un adolescente es una persona maleable. Pero ¿es lógico que tu “maestro” tenga 20 años? A mí y a muchos de los que hoy tenemos una cierta responsabilidad de ser voceros de los intereses de la naturaleza nos paso eso. En plena adolescencia tuvimos la suerte de encontrarnos con “El loco Chebez” y así lo llamaban muchos porque las cosas que armaba o hacia eran de locos, como conseguir un viaje a Península Valdés sobre un Pucara del ejército, de un miércoles para un viernes con el objetivo de relevar un área protegida. Proponer la Isla de los Estados como parque nacional, luego de haber hecho el servicio militar allí…o crear y liderar un grupo de voluntarios de la Fundación Vida Silvestre: El GENAN. (Grupo de Estrategia Nacional de Áreas Naturales), que entre otras cosas generó o ayudo a generar la Reserva Natural Otamendi, el Parque Provincial Urugua-i en Misiones, la Reserva Provincial del Somuncurá en Río Negro, el refugio natural educativo Ribera Norte, de San Isidro, muchas áreas protegidas de Misiones, el parque provincial Aconquija y la lista seria interminable. El promedio de edad de los “gestores” ambientales era de 22 años…el más viejo. En ese grupo participamos y nos formamos Andrés Bosso, Daniel Gómez, Santiago Krapovickas, Eduardo Haene, Guillermo Gil, Luis Segura, Sofia Heinonen, Patricio Sutton, Tomas Waller, Hernán Casañas, Claudio Bertonatti, Alejandro Ronchetti, María de los Angeles Fariña, Aldo Chiappe, Diego Kostick y muchos más que ahora no tengo presentes. Disculpen. En los cursos que organizábamos teníamos como docentes a personajes como Jorge Morello, Milan Dimitri, José Cei, Elio Massoia, Claes Olrog, Tito Narosky, Dario Yzurieta, Jose Maria Gallardo, Julio Rafael Contreras, los hermanos Canevari, o Anne Chapman. En los viajes haciamos incursiones para visitar en su casa a Atahualpa Yupanqui, Alberto Roth, Luis Landriscina o Julia Elena Davalos. Con muchos de ellos establecimos una respetuosa amistad. ¿Como no quieren que no nos explotara la cabeza? Y todo, todo dirigido por la mano de Sacha Juan. “Juan del monte” Con una capacidad de liderazgo y con una visión de las metas a alcanzar como grupo que no he vuelto a ver. Dicen que la gente es remplazable, que todo es “reciclable”…cuanto lo dudo cuando se pierde alguien como Juan Carlos Chebez. No era perfecto. Tenía su carácter y algunas cosas que le jugaban en contra. Pero en el balance final no quedan dudas. Tal vez se fue antes porque muchos no vieron o no supieron reconocer –por envidia o por estupidez- sus increíbles capacidades. Algunas instituciones a las que entrego su vida lo ningunearon entupidamente. Eso lo tenía mal. Muy mal. Allá ellos. ¿Alguien invertirá tanto tiempo y tinta cuando se vayan para el silencio? ¿Dejaran tanto vacío? No creo. Decíamos…”por escuchar las razones del gusano, no detiene el águila su vuelo” Tal vez desde la inmodestia nos sentíamos águilas…pero teníamos con que. Quiero rescatar no al conservacionista brillante que es fácil de ver. Quiero rescatar al maestro, al líder carismático (ese que hoy reclama la política), al hombre padre de dos hijos, al sensible que necesitaba desesperadamente reconocimiento y cariño constante, al amigo que formo a un gran grupo de tipos que –con el tiempo- tienen el compromiso ineludible de seguir su obra porque así lo querría él y porque, sobre todas las cosas, la naturaleza Argentina lo necesita hoy más que en aquel entonces. Que descanses Juan, trabajaste más que muchos, demasiado. Con Coquena, Yastay y Nowet, los que tuvimos la alegría de compartir tu vida y tu pasión vamos a seguir tu lucha en defender a la pacha mama.

    Carlos Fernández Balboa

  84. #84   Francisco Rogelio Diamato Fuenzalida dijo: 22.05.2011 - 23:16hs Hola, soy nuevo comentando en la página..Aunque la he seguido desde hace bastante tiempo..La verdad que esto es una tragedia..Alguien como el que realmente inspira vocación y compromiso que se alla ido..Me deja sin palabras y con ganas de seguir ayudando en la Conservación de especies, aunque aun solo sea un estudiante..
    Me hubiera gustado conocerlo..Lei sus libros y la forma en que relataba..La forma en qeu escribia..
    Esa melancolia por cada ser vivo y ese Amor que les daba a cada uno..
    Todavía hay mucho por hacer.

  85. #85   Flia Duque de Arce dijo: 23.05.2011 - 21:31hs Con sorpresa recibì la noticia de la partida final de Juan Carlos...Le comentè a mis hijas, quienes expresaron su preocupaciòn. A pesar de lo ocurrido, tus recuerdos siempre presentes en cada rincòn de este planeta y, especialmente, en mi familia. Tus palabras, tus libros muestran la persona que has sido, con cualidades y defectos. Y, seguro en algùn del universo estarà conversando con Chiche, Luis Rolòn y con aquellos que tenìan algo en comùn: la naturaleza, la mùsica, la historia.
    Aunque las palabras de afecto tienen que ser demostrado en vida, creo que las ha recibido...
    Bárbara e hijos... Dios es grande y fortalece....

  86. #86   Marcos Cabrera dijo: 26.05.2011 - 17:52hs VERSOS PARA JUAN

    En la espesura del monte
    llora el yasy-yateré,
    no llora sus propias penas
    sino porque Juan se fue.

    Comenzaste Sacha Juan
    este viaje inesperado,
    y nos quedó el corazón
    en un yuquerí enganchado.

    Haremos que nuestros niños
    cuando se apaga la luz,
    escuchen el triste arrullo
    del arararacucú.

    Llegarán hasta el barrero
    en donde lamen las antas,
    los que tus libros disfrutan
    los que tus canciones cantan.

    Supiste ver con tus ojos
    la naturaleza entera
    fuiste arena y caracol...
    también fuiste la madera.

    Hiciste crecer un árbol
    que ningún hacha derrumba,
    le diste abundantes frutos
    y una raíces profundas.

  87. #87   Ester Fandiña dijo: 26.05.2011 - 17:55hs Las políticas medioambientales en San Isidro

    Esta es una pérdida muy fuerte el fallecimiento de JC Chebez, pero también queremos dar nuestro testimonio de la interlocución con él y de las dificultades que efectivamente enfrentaba por el desinterés del Gobierno Municipal, a pesar de sus declamaciones.

    A veces siento que la institución no logra percibir la diferencia entre la publicidad y la verdadera gestión Posse. Con respeto y afecto, Ester Fandiño In Memorian Juan Carlos Chébez Como recordé en la Sesión del miércoles pasado en el HCD, he lamentado profundamente el fallecimiento de Juan Carlos Chebez, a los jóvenes 48 años de edad. El gobierno de San Isidro había usado su prestigio y lo había colocado en un cargo ad honorem para el que no le proveyó estructura ni asistencia.

    Nuestro Bloque tuvo una activa interrelación con él, con interlocución de Mónica Mihic, de la que han surgido algunos proyectos presentados para coadyuvar con las misiones y funciones del cargo ocupado en el Departamento Ejecutivo por tan brillante figura.

    En este testimonio, queremos rendirle homenaje a nuestro funcionario fallecido, pero también dejar constancia de la verdadera naturaleza de la gestión medioambiental del Gobierno de Posse, orientada especialmente a la propaganda autolaudatoria y sin avances significativos mensurables. Posse critica a Massa y el Colony Park, pero no mira de la misma manera sus propias depredaciones en San Isidro.

    Concejal de San Isidro

  88. #88   Elida, Analía, Daniel y Aldo Gómez. dijo: 26.05.2011 - 17:56hs "Al MAESTRO con Cariño"

    En 1980, veníamos de vivir en Bariloche, por inquietud de nuestro hijo Daniel, nos arrimamos a la Fundación Vida Silvestre para inscribirlo, tenía 12 años, y allí nos comentaron que había programada una visita guiada al PN Calilelegua, en Salta. El joven que nos atendió hablaba claro y preciso, nos comentó los fines de la excursión y con entusiasmo adulto, nos dijo que se llamaba Juan Carlos Chebez.

    Así se inició una fecunda, sabia, y alegre relación con el MAESTRO. Desde entonces nuestro depto. de Palermo, fué un lugar de reuniones donde iniciaron a colaborar en el libro Los que se van. En uno de sus cumpleaños, creo que fué cuando cumplió 22 años, Analía, nuestra hija junto con su madre le prepararon una torta decorada con el pato tobiano, que conservó mucho tiempo en la heladera de su madre. Entonces, además de pensar seriamente, sus reuniones de jóvenes fueron sabias, profundas, festivas, alegres.

    Fueron momentos mágicos. Claudio Bertonatti intentaba tocar el sikus, Daniel la quena, Juan Carlos la guitarra entonando sus canciones. El terminaba la fiesta. EL ha sido una guía importante en nuestro hijo Daniel. Hemos sido afortunados el haber compartido algunos momentos de su vida. EL ha sembrado, honestidad, integridad, sabiduria, alegria, emociones y risas. Siempre estará con nosotros, en sus libros, sus canciones y en nuestros recuerdos.

  89. #89   Rosita Escalada Salvo dijo: 26.05.2011 - 17:58hs De luto está el yacaré

    Y el tamanduá y la yerutí, y el pato serrucho y el mboreví; canta tristemente el araracucú y hasta la Caá Yarí se ha puesto a llorar.

    Ya sin correderas el Uruguaí desde su desolación embalsada le hace eco. Es que se ha muerto el ángel que los guardaba. Se ha muerto Juan Carlos Chébez, el guardaparques, el ecologista, el incansable luchador, el que nunca dejó de levantar su voz en defensa de nuestra selva misionera y a cuya gestión e insistencia se deben unos cuantos parques provinciales.

    Así, de improviso, partió el domingo 15, y nos dejó con el dolor de haber perdido no solo un amigo, sino un hermano.

    Lo vi una sola vez, en un encuentro de escritores en Iguazú. Estábamos en el viejo hotel Cataratas – que ya no funcionaba como tal- y, guitarra en mano, cantó esas canciones tan dulces, tan sentidas, que por ahí andan en un CD casi inhallable.

    Hay personas que se cruzan en nuestro camino y que se quedan para siempre; que nos iluminan. Ese fue Juan Carlos. Después seguimos su carrera, sus publicaciones, sus charlas, a través de los medios. Era, realmente, un grande. De su partida no se enteraron los diarios, pues no era ni político, ni famoso. Solo las redes de Internet se llenaron de mensajes destacando su obra, su profunda convicción, su continuo accionar. Y la noticia nos sacudió con la fuerza de lo que no puede ser, no debe ser.

    Releer la letra de sus canciones es volver a encontrarlo, con su alma de niño, con su inmensa tristeza por la selva que se va perdiendo y con ella muchas especies de flora y fauna.

    Misionero soy, sigue diciendo su voz grabada., como el tamanduá. Soy del Urugua-í, repetía. Y transcribo estos versos que lo pintan entero:

    Cuando voy para Misiones
    y miro esa selva que se va
    y que ya no queda nada
    de lo que mi padre supo andar
    que montones de rozados
    van quemando el monte
    y al cazar, matan más de lo preciso,
    siento que pronto se va a aclarar
    que tan solo algún recuerdo
    quedará de mi monte natal,
    va invadiéndome de a poco
    una gran tristeza en el cantar
    al saber que mis gurises
    no podrán andarla y contemplar
    a la paca y a los venados
    cerca´el arroyo al aclarar.

    Aunque me vaya muy lejos
    selva misionera te tendré
    bien presente en mis recuerdos
    que a mis hijos yo les contaré.

    Y seguramente en su tumba irá a cantar el araracucú y a la saracura, a quien pidió:

    Saracura no te olvides, de cantarme cada tarde
    que al sentirte me despierto, desde el fondo de mi sangre.

    Ay, Juan Carlos! Cómo cuesta decirte adiós. Pero nos queda, ahora más que nunca, el compromiso de no bajar la guardia, de continuar como fuere con tu obra en defensa de la naturaleza. De nuestro monte, de nuestros animales silvestres, de nuestros arroyos.

    Publicado en el semanario “El Reportero”

  90. #90   FARN dijo: 26.05.2011 - 18:15hs La Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) lamenta la temprana partida del destacado y comprometido naturalista y conservacionista Juan Carlos Chebez, quien falleciera el pasado domingo 15 de mayo.
    Juan Carlos fue un pionero en Argentina en la difusión del conocimiento a través de sendas obras únicas en su clase (Los que se van, Fauna misionera, Guías de las reservas naturales de la Argentina), en la conservación de especies amenazadas y áreas naturales protegidas, contribuyendo en gran manera al crecentimiento del sistema nacional de áreas protegidas. Asimismo formó una destacada y numerosa camada de profesionales especializados en temas ambientales.

  91. #91   Carlos Mora dijo: 26.05.2011 - 20:57hs Juan Carlos Chebez...

    Los que se van…

    Con ese primer libro, Los que se van, así comenzó una relación a la distancia, llena de admiración, siguiendo sus pasos, a lo lejos, pero muy cerca en lo afectivo. Podía uno darse cuenta de que estaba en presencia de un gran tipo, no solo de una gran naturalista.

    Los que se van, su obra, me sirvió para mostrar a los jóvenes la manera en que nuestra diversidad biológica se achica al paso del tiempo, que la humanidad no entraba en razones, pero que debíamos, al menos equilibrara la balanza. Un defensor de la vida, atacada por quienes solo están guiados por la codicia ignorante y ciega, como reza la contratapa de su “opera prima”.

    Claro en su pensamiento y en su expresión; precursor del conservacionismo en nuestro país nos dejó, solo en su decir, infinidad de enseñanzas:

    “Me parece que uno de los males de nuestra época es la excesiva especialización. Creo que nuestros gobernantes necesitan un generalista a su lado, no un especialista. Hay excesivos especialistas que ven la rama y no ven ya el árbol, lo cual implica que no se están tomando medidas de conjunto para entender a la puna, para entender la estepa patagónica, para entender el bosque chaqueño”

    Se describía en una entrevista:

    “Si me tengo que definir, diría que soy un naturalista vocacional, que equivocadamente no siguió en su momento la carrera de biología -me hubiera ahorrado muchos dolores de cabeza-, pero que pudo darse el gusto de hacer conservación en la Argentina. Un país maravilloso, con una heterogeneidad de paisaje y de ambientes y, en consecuencia, de especies únicas. Ahora veo con alegría que el tema llegó para instalarse y no como sospechábamos en un comienzo que podía llegar a ser una moda pasajera”

    Hoy más que nunca y a pesar de lo difícil que será cubrir tan enorme espacio dejado por un grande, debemos esforzarnos para poder lograrlo, hoy más que nunca la selva misionera, “su selva”, guarda silencio haciendo uso de su instinto que le indica que uno de sus máximos custodios se ha ido. Gracias por dejarnos el ejemplo a seguir, por haberte brindado en un todo, por ser un exponente de nuestra especie que permite creer en nosotros como uno más en la naturaleza. Gracias.

  92. #92   Municipalidad de San Isidro dijo: 27.05.2011 - 19:23hs El adiós a “un adalid” de la lucha ecológica

    La ecología y preservacionismo han sufrido una pérdida invalorable en Argentina. En San Isidro la sentimos especialmente. Días atrás, nos dejó el notable naturalista Juan Carlos Chebez, de una trayectoria impecable a pesar de sus jóvenes 48 años.

    Fue un honor contarlo entre los colaboradores, destacándose como director de Ecología y Conservación de la Biodiversidad de la Municipalidad de San Isidro. Participó en la creación de la primera Reserva Natural de ámbito municipal que tuvo el país, la Reserva Ribera Norte de San Isidro. Durante su gestión se creó el Sistema Municipal de Parques Naturales donde se extendieron los límites de las áreas mencionadas y se sumaron dos nuevas reservas en la barrancas de los museos Quinta Los Ombúes y Museo Pueyrredón. Se crearon las figuras de “Paisaje Protegido” y de “Monumentos Naturales Municipales” para ciertos ejemplares de nuestra flora. Fue un adalid en la difícil tarea de crear conciencia sobre el necesario y obligatorio cuidado del ambiente.
    Gustavo Posse
    INTENDENTE MUNICIPAL
    Carlos Prassel
    SECRETARIO DE PRODUCCION

    Publicado en Cartas al país, diario Clarín, 27 de mayo de 2011.

  93. #93   Luján dijo: 27.05.2011 - 22:50hs Tuve el gusto de conocerlo personalmente en un congreso de biodiversidad. Se fue una gran persona y un referente de la biodiversidad y la conservación, Quedarán sus obras y sus libros, que nos acompañarán y guiarán para seguir cuidando al resto de los seres vivos. Mis condolencias a su familia.

  94. #94   julie fortabat dijo: 28.05.2011 - 01:22hs mi flia y yo hicimos muchos viajes con Juan carlos. todos fueron interesantisimos. Aprendimos tantas cosas ......ademas de divertirnos muchisimos con su sentido del humor .
    Juan , no sabes lo que te extaño , no voy a tener con quien compartir tantas aventuras que nos quedaron pendientes Julie tu suegra

  95. #95   Sandra Dominguez dijo: 28.05.2011 - 13:58hs Realmente, todos somos imprescindibles y Juan Carlos supo demostrarlo ampliamente. Un tipo con la cabeza bien puesta y usándola al máximo. Alguien con las ideaas profesionales bien claras. Alguien que supo cuidar nuestra "casa" (el ambiente y la naturaleza) y transmitirnos la importancia de ese cuidado. Alguien que no se dejaba engañar y que supo enseñarme el pensar más allá de lo que vemos y sabemos. Igual que mi gran amor Rodrigo, por el que conocí a Juan Carlos el día de su casamiento, me ayudaron a darme cuenta que el conocimiento no tiene límites, si obstáculos culturales y sociales que hay que aprender a sortear o derrivar.
    Me uno a los mensajes que dicen que no pasaste por esta vida, sin transitarla, que hiciste, diste y dejaste muchos tesoros y caminos por recorrer. Ojalá muchos entiendan que figurar sin hacer es vacío y que hacer sin figurar es más prolífero. Vos hiciste y figuraste.
    Lamento que hayas tenido que irte tan pronto, justo en este momento de tu vida. Mi cariño a tu familia, en especial Bárbara, tus hijos, padres y hermano.

  96. #96   Juan dijo: 28.05.2011 - 14:44hs En verdad es triste cuando se pierde a alguien tan grande. Que no sea en vano todo lo que dio.
    Condolencias a la familia.

  97. #97   Ernesto Rubén Maletti dijo: 28.05.2011 - 18:58hs RECORDANDO A JUAN CARLOS

    Juan Carlos Chebez, falleció el 15 de mayo de 2011.
    La selva Misionera llora su partida,… por qué tan pronto?, a los 48 años, si acá hay mucho por hacer, por enseñar, por defender.
    Juan Carlos, si bien dejo su huella conservacionista por todos los ambientes naturales del país, es en Misiones donde tenía su corazón, acá fue inspirador de la Ley de Áreas Naturales de la provincia, del Corredor Verde, de las primeras 33 reservas provinciales, muchas relevamos juntos.
    Amigo, maestro, compañero de campamentos, de esos de tizón al suelo y mate amargo, contador de casos del pombero y del yasí yateré.
    Recorrió el país trabajando por la conservación de los distintos ambientes naturales.
    Integro la Fundación Vida Silvestre Argentina.
    En Misiones fue asesor del gobierno en el Ministerio de Ecología desde 1987 a 1989.
    En 1994 es nombrado Director de la Delegación Técnica NEA de Parques Nacionales con jurisdicción en Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones.
    Además fue Presidente de la Asociación Ornitológica del Plata.
    Actualmente se desempeñaba como Director de Biodiversidad en la Fundación Félix de Azara en Bs. As. y asesor medioambiental de la Municipalidad de San Isidro.
    Por donde pasaba dejaba en formación una ONG para la conservación de los ambientes naturales.
    Poeta, compositor, narrador, en su CD “Canto de la Selva” en sus temas como Misionero soy, Baqueano del Urugua-í, Opama el yacaré, hace un llamado de atención por la desaparición de nuestra selva.
    Pero la vida no es solo esta que vivimos, la vida también son los recuerdos, las vivencias compartidas, por ello es que hay muertos que en este mundo viven y Juan Carlos es uno de ellos. Sus ejemplos sus enseñanzas, sus publicaciones “Los que se van”,” Guía de las Reservas Naturales de la Argentina”,” Fauna misionera”, entre otras hará que lo tengamos siempre presente.
    Él fue el Coquena en la quebrada, el Nahuel en el sur, el Lobizón en Corrientes, el Yasí-yateré en Misiones. Ahora seguramente, se convertirá en naturalista en el mismo PARAISO y en el cielo quedarán encantado por sus trabajos.
    Amigo, hermano, maestro. Descansa en paz.

    Ernesto Rubén Maletti
    Asociación Naturaleza

  98. #98   VOLUNTARIOS ASOCIACION PATRIMONIO NATURAL DE PILAR dijo: 28.05.2011 - 22:01hs Juan, La banda de Pilar, te agradece……
    Martes, 24 de Mayo de 2011 en www.pilarhoy.com.ar

    Por el año 2003 cuando las emprendedoras Liliana y Graciela comenzaran el sueño de la Reserva Natural del Pilar, JUAN CARLOS CHEBEZ, desde la Fundación Félix de Azara destacó el valor ecológico de nuestra Reserva, fue quien descubrió los bosques de sarandí colorado y enseñó a los voluntarios como protegerlos.

    Con la generosidad que lo caracterizaba donó su tiempo, sus saberes y su capacidad organizativa para la elaboración del Plan de Manejo de la RESERVA NATURAL DEL PILAR, que fuera validado en AUDIENCIA PUBLICA el 2 de junio de 2007. Con respecto a este tema, nunca nos olvidaremos su sorpresa, cuando llegó al lugar donde se realizaría el evento, él había sugerido que fuera un buen lugar…..los voluntarios trabajaron para que fuera algo realmente muy importante.

    En este encuentro, sorprendió a más de un asistente con sus interpretaciones, su claridad y su sencillez, y nos dejó la inquietud y la responsabilidad sobre la conservación del LOBITO DE RÍO, aún presente en las costas del río Luján.
    Asesoró a la Asociación desde el primer día en todo lo referente a la gestión tanto para la creación de la Reserva como para su funcionamiento, entrevistando él mismo a nuestros primeros aspirantes a guardaparques y evaluando el proyecto que la UNIVERSIDAD DEL SALVADOR, estaba diseñando para el área.
    Nos acompañó incondicionalmente en el duro momento en que la continuidad de la Reserva dependía de una decisión política, y festejamos el triunfo de la vida.

    Fue nombrado Socio Honorario de Patrimonio Natural.

    Juan Carlos no sólo apoyó el desarrollo de la Área Protegida, donde destacaba, con cierta picardía, que era un Matriarcado, sino que sobretodo la valoraba y ponía como ejemplo para proyectos de cómo crear una Reserva.

    Cuanto disfrutamos sus cuentos, sus canciones, su pasión por defender lo nuestro! Y no podemos dejar de destacar su apoyo a los jóvenes que demostraban interés en la conservación, relacionándose con ellos como un par, y dejando de lado cualquier manifestación de individualismo.
    Es un gran compromiso el que nos queda, continuar su trabajo incansable, con la ALEGRIA que el siempre destacaba en las tareas que realizábamos.

    Tuvimos la gracia de compartir el último curso de Dirección de Áreas Protegidas que diera en el 2010, donde brindó toda su experiencia a pesar de estar transitando su enfermedad.

    La Banda de Pilar, como él nos llamaba, le debe mucho a este GRAN MAESTRO quien nos incluyó como invitados en su grupo más selecto de amigos.

    Por eso hoy, con cierta sensación de orfandad sólo nos resta dar testimonio de lo que hemos aprendido de él y agradecer públicamente su gran compromiso con la CONSERVACION

    JUAN…..LA BANDA DE PILAR, TE AGRADECE

  99. #99   Enrique H. Bucher dijo: 28.05.2011 - 23:50hs Un sentido homenaje a la memoria de Juan Carlos Chebez, una figura excepcional, que hizo tanto por la conservación en Argentina. No necesito ser graduado para publicar trabajos de enorme valor academico, ni ser politico para hacer una contribución muy significativa, concreta y practica a la proteccion de las pocas areas pristinas que nos quedan. Un gran ejemplo.

  100. #100   Nicolas Ferreyra dijo: 29.05.2011 - 19:36hs Taruka. Taru...quien???
    Gracias Juan por hacerme abrir los ojos al tema de las especies amenazadas.
    Cuando en una charla, alla por el año 90' mencionabas a la taruka, yo estaba a punto de recibirme. Y gracias a vos, quede TARULOKO y desde entonces hasta la fecha sigo poniendo mis esfuerzos en la conservacion de este hermosisimo venado del norte!!
    Un gran abrazo!!
    Nico

  101. #101   ANGEL OSCIGLIA dijo: 29.05.2011 - 23:13hs Recien hoy me animo ,a tratar en pocas palabras de expresar mi dolor por la perdida de Juan, amigo y pionero de la defensa de la nasturaleza. Cuando comenzamos alla por comienzo de los ochenta en la Asociacion Ornitologica del Plata y la F.V.S.A, a transitar este largo camino de defender la flora, la fauna y nuestros ambientes naturales eramos muy pocos,hoy somos muchisimos,y eso en gran parte se le debe a Juan por todo lo que hizo para hacer llegar a traves de sus conferencias, publicaciones y reportajes este tema a toda las personas y en cuanto lugar del pais se diera la ocasion. Recuerdo las charlas con otro gran amigo en comun ,Elio Massoia,y muchos amigos mas que han dejado en este sitio sus condolencias. Hace unos meses atras ,habiamos quedado en encontrarnos despues de tanto tiempo ,para realizar una serie de notas en los programas de radio que llevo adelante, lamentablemente no pudo ser.Es dificil decir con palabras el dolor por la perdida de un amigo y de un gran hombre, ojala muchos jovenes sigan sus pasos,seria el mejor homenaje para el. Estoy seguro que en estos momentos estas junto con Elio, Andres y Lucio escuchando una guitarreada de Don Atahualpa,no te digo adios, te digo hasta pronto hermano.

  102. #102   Publicado en Tiempo Argentino, 31/02/2011 dijo: 31.05.2011 - 18:25hs Carlos Fernández Balboa Para Tiempo Argentino
    Fue pionero de la ecología en la Argentina
    Murió Juan Carlos Chébez, el último naturalista de la Argentina
    Publicado el 31 de Mayo de 2011


    Desde la Fundación Vida Silvestre y la Administración de Parques Nacionales, el conservacionista de 48 años bregó, por la defensa de los ambientes naturales del país. Prolífico escritor y dedicado maestro formó a toda una generación.


    La palabra naturalista nos evoca a una época romántica, más bien victoriana, donde el hombre salía a recorrer la naturaleza, tanto para descubrir sus riquezas y explorar su posible explotación, como para satisfacer su curiosidad científica e intentar comprender el sentido de la vida sobre la tierra. Para considerarse naturalista es necesario ser asistemático, básicamente autodidacta y sobre todo combinar equilibradamente en las producciones intelectuales el corazón con la cabeza. El paradigma del naturalista universal es Charles Darwin, más conocido por su libro sobre la evolución de las especies que por sus escritos sobre orquídeas o corales que, sin duda, lo inspiraron para llegar a elaborar su teoría más famosa.
    A mediados de 1900 es que comienza a notarse que parte de la promocionada “cadena ecológica” difundida en los manuales de escuela comenzaba a perder eslabones. Eso motiva al Perito Moreno a donar los primeros terrenos del Parque Nacional Nahuel Huapi e impulsar así la creación del segundo sistema de parques nacionales del mundo, luego del de los Estados Unidos. La reducción en un 80% de la selva misionera, la posible extinción de muchas especies como el yaguareté, el venado de las pampas o la ballena franca en el sur, eran bien visibles para quienes recorrían el campo con la esperanza de encontrarse a estos animales y sólo vislumbraban la sombra de naturaleza que quedaba del pasado.
    Así nace el conservacionista o ambientalista que tiene que sumar a la investigación vocacional de la naturaleza, muy cerca de lo científico, un trabajo de gestión, de divulgación y de defensa más centrado en despachos oficiales que en el campo, para tratar de defender el motivo de su estudio. Ahí hubo que aprender a buscar argumentos técnicos, científicos, éticos, ecológicos, económicos, culturales y sociales para confrontarlos con visiones desmedidas, ambiciosas o ignorantes que intentan confundir “progreso” o “desarrollo” con “explotación “ o “expolio”.
    Este momento, el del siglo XX, fue el que le tocó vivir a Juan Carlos Chébez. Nacido en 1963, apenas 13 años después de esa fecha genera en el colegio de Martínez donde asistía una organización ambientalista no gubernamental. Así nace ACNA (Asociación Conservación de la Naturaleza Argentina) y a partir de entonces Chébez no se detuvo más como vocero de Natura. Aprovechó hasta el servicio militar para solicitar al ejército que lo destinara a la Isla de los Estados, donde con apenas 18 años pudo hacer un relevamiento de su flora y fauna. Fue director en diversos cargos de la Fundación Vida Silvestre Argentina, donde despertó las vocaciones y la pasión de un grupo de adolescentes –como él– que hoy ocupan funciones en distintos organismos nacionales e internacionales. Es decir, fue un maestro.
    Parte de ese liderazgo lo fue gestando también tomando el modelo de sus referentes de la vida; entre otros, captó el carisma de Luis Landriscina o la coherencia de Atahualpa Yupanqui. De ellos aprendió que si bien el hombre divide a las ciencias para comprenderlas, la realidad no está parcializada. El hombre es tierra que anda, diría Yupanqui. Y esa tierra y ese hombre son los mismos que defendía Chébez.
    Folklore, hombre, música, ciencia, mito, leyenda y paisaje estaban unidos para defender a la naturaleza. Uno de sus 30 libros publicados, Los que se van: fauna argentina amenazada, es un buen resumen de estos conceptos. A pesar de su juventud –tenía apenas 22 años cuando ya cubría cargos directivos– compartía correspondencia y visiones técnicas con los científicos más destacados de la Argentina. Algunos de ellos al morir le legaron sus enormes bibliotecas. Mientras tanto Juan Carlos también ocupaba cargos en el Ministerio de Ecología de Misiones, y desde allí junto al médico Luis Rolón impulsa la implementación de un “Corredor Verde” de áreas protegidas, que sería uno de los últimos intentos por salvar lo que queda del espíritu de la selva, cercada por represas y cultivos de pinos para hacer papel prensa. Hacia 1990, Chébez pareció dimensionar la importancia de la función del Estado Nacional y entendió que desde ese lugar su trabajo tendría otra proyección. En la Administración de Parques Nacionales ocupó el cargo de director de Conservación, director de la Delegación noreste y luego fue asesor del Directorio. En el medio de tanta actividad seguía siendo un prolífico escritor y un incansable conferencista y nos legaba publicaciones fundamentales para comprender la importancia del patrimonio natural argentino. Juan Carlos Chébez se fue para el silencio, como diría Yupanqui, el pasado 15 de mayo a la corta, brevísima edad de 48 años. Quizá el tiempo nos permita visualizarlo con más claridad pero sabemos que fue uno de los naturalistas y conservacionistas más importantes que tuvo este país y que seguramente pasarán décadas hasta que otro pueda sobresalir a este nivel. Fue el máximo creador de áreas protegidas de la Argentina, y le debemos muchos parques nacionales e incontables áreas provinciales, municipales y privadas a lo largo y ancho del territorio nacional. Una gestión final fue un informe técnico sobre La Fidelidad, la enorme estancia en la región chaqueña, aquella en la que Mempo Giardinelli le solicitó a la presidenta que creara durante su gestión un parque nacional chaqueño. Los que compartimos su vida y su pasión por defender la naturaleza, lo encontraremos cada vez que pisemos un parque nacional, cuando nazca una ley de protección ambiental o en el canto de los pájaros silvestres, esos que vuelan en libertad, confiando con inocencia que otro Chébez vuelva a la tierra para defenderlos.

  103. #103   Manolo Puca dijo: 31.05.2011 - 22:46hs JUANCHO.
    La PUNA JUJEÑA, esta mas silenciosa, que nunca, Abra Pampa y La Quiaca perdurara el calor del nido del LEÑERO O LEÑATERO, como perdurara tus enseñanza, que has dejado a mi persona como a mis Ex- alumnitos de 7º D de la ESCUELA DE FRONTERA Nº 1 "Gral Belgrano" de La Quiaca, por habernos dado tu apoyo para realizar LA MUESTRA DE NIDOS ABANDONADOS DE ALGUNOS PAJARITOS DE LA PUNA JUJEÑA, Seguramente alguno niño seguira tu CAMINO de AMAR A LAS AVES EN SI A TODA LA NATURALEZA.
    El orgullo que llevo en mi alma es haberte conocido por el año 1986 en la FUNDACION DE LA VIDA SILVESTRE ARGENTINA, junto a otros chicos como Sofia Heinonen, Guillermo Gil. AMIGAZO estas A LADO DEL TATA DIOS, CUSTODIADO POR TODAS LAS AVES DEL CIELO QUE TU TANTO HAS AMADO. En el RECUERDO POR SIEMPRE
    Tu amigo Abrapampeño Manolo

  104. #104   Miguel P. dijo: 01.06.2011 - 10:28hs Se me hace dificil creer que Juan Carlos se fue. Nunca conoci, en este mundo de la conservacion de la Naturaleza que nos une y nos lleva, a una persona con la maravillosa mezcla de capacidad, curiosidad, sensibilidad y liderazgo que encontre en Juan Carlos. Nunca fuimos grandes amigos, siempre nos cruzamos, aqui y alla, como viajeros que yendo al mismo paraje deciden, sin embargo, probar con caminos distintos que circunstancialmente los hace coincidir, de vez en cuando, en una sombra amiga donde descansar...Esos tiempos, demasiado cortos, que comparti con Juan Carlos los senti siempre, y los añoro ahora, como un raro privilegio que no se si merecia. Pero que disfrutaba enormemente...Juan Carlos, aprendi mucho de vos, muchas veces, y me cuesta saber que, en el proximo descanso del camino, sera inutil mirar y escuchar en el monte a ver si llegas. Aunque confio que al final del camino este, al menos, acercandome a donde siempre quisiste llegar...

  105. #105   Carlos Leoni dijo: 01.06.2011 - 10:47hs Es difícil encontrar palabras en este momento. Muchos amigos expresaron muy bien lo que fue Juan Carlos. Yo tuve la suerte de conocerlo, tratarlo, gozar de su amistad. También fui beneficiado con su entusiasmo, su apoyo para que mi provincia pudiera sancionar leyes importantes referidas a la naturaleza.
    Me alentó para que escribiera, así nació el libro de cuentos telúricos y otros.
    También para mi fue un ser excepcional. Un amigo leal.
    Mis respetuosos saludos a toda su familia

  106. #106   José María Aguirre dijo: 02.06.2011 - 00:12hs No conocí a Juan Carlos Chebez sino a través de mi hijo. Con no más de doce años invirtió su platita en un ejemplar de la primera edición de "Los que se van"...
    Tomás fue un prolijo alumno de Juan Carlos Chebez y Juan Carlos Chebez convirtió a mi hijo en mi maestro... por ello, infinitamente agradecido.

  107. #107   Cristina Vallés dijo: 02.06.2011 - 09:21hs Querido Juan Carlos:

    Digo querido, porque es así, a pesar de no haberte conocido personalmente, conocí solo algo de tu maravillosa obra, y con eso bastó para convertirte en una de esas personas que se meten en el alma y que despiertan sentimientos de cariño y admiración.

    Alguna vez leí esto en un libro bellísimo que escribió tu amigo Fidel:
    …hay dos clases de personas que no mueren: las que son capaces de dejar marquitas en el aire sosteniendo utopías, y las que no se animan a vivir…
    Vaya que si dejaste marquitas en el aire…

    Cristina Vallés

  108. #108   Publicado en La Nación (02/06/2011) dijo: 03.06.2011 - 21:58hs Murió el naturalista Juan Carlos Chebez
    Gran impulsor de los parques nacionales
    Jueves 02 de junio de 2011 | Diario La Nación

    Días atrás, la Argentina sufrió la pérdida de una de las personalidades más destacadas en la defensa de la naturaleza del país: el naturalista Juan Carlos Chebez, quien dedicó su vida a trabajar por la creación de áreas naturales protegidas, la conservación de las especies amenazadas y la divulgación de la temática ambiental.

    Creó con sus compañeros de colegio la Asociación para la Conservación de la Naturaleza Argentina; integró la Fundación Vida Silvestre Argentina y Aves Argentinas, de la que fue presidente.

    La conservación de la castigada selva misionera fue una de sus principales motivaciones. Con el reconocido médico e indigenista misionero Luis Honorio Rolón trabajó decididamente por la creación de un sistema de reservas naturales provinciales. Contribuyó a instalar la idea del Corredor Verde, una diagonal de monte que, uniendo reservas naturales y zonas con selva secundaria, ayudara a conectar los grandes macizos de selva, como son la Reserva de la Biósfera Yabotí y el Parque Nacional Iguazú.

    Desde la Administración de Parques Nacionales contribuyó a crear las reservas naturales Otamendi (Buenos Aires) y El Leoncito (San Juan), y parques nacionales como Mburucuyá (Corrientes).

    Dio cientos de charlas en congresos, escuelas, jornadas y talleres; publicó en revistas especializadas, medios gráficos y televisivos y, quizás ahora su mayor legado, una veintena de libros, algunos de los cuales se transformaron en clásicos para los naturalistas y científicos argentinos dedicados a la conservación, como Los que se van, Especies argentinas en peligro o la Guía de las Reservas Naturales de la Argentina .

  109. #109   Bertonatti dijo: 03.06.2011 - 21:59hs Juan Carlos Chebez no solo fue uno de nuestros más destacados naturalistas, sino uno de los principales gestores de la conservación. Memorioso como pocos, sus conferencias y presentaciones sabían conjugar talentosamente lo natural con lo cultural, reforzando nuestra identidad, que siempre luce desmejorada. Y con un doble efecto en la audiencia de turno: conocimientos y emociones. Nos deja un legado poderoso: libros, poemas, canciones y gestiones que señalan un camino que muchos pueden seguir recorriendo. No será fácil, porque exige lo mismo que le exigió a él: lecturas cuidadosas e intensas, perseverancia y coraje. Pero la recompensa es enorme: la eternidad a través de la naturaleza en pie. Gracias por recordarlo. De todos modos, se merece un reconocimiento mayor, porque la Argentina no perdió a "uno más", sino al mejor en su tipo.

  110. #110   Gustavo Pereira dijo: 04.06.2011 - 20:03hs Que lo llevo a la muerte? Alguien sabe?

  111. #111   Fundación Atahualpa Yupanqui dijo: 05.06.2011 - 15:34hs La Fundación A.Y. lamenta mucho el deceso de Juan Carlos Chebez.
    Fue miembro de la FAY desde su inicio, junto a don Ata, a su esposa doña Nenette, a Roberto Chavero y a otras personas allegadas a la familia.
    Desde adolescente supimos de sus viajes por el país, mochila al hombro, para conocer sus aves, sus paisajes y sus gentes.
    Conoció a don Ata y se convirtió en visitante asiduo de la casa de San Benito de Palermo compartiéndole sus experiencias y escuchando su palabra. Hay cartas que hablan de esta relación y fotos de sus visitas.
    Creemos que hay personas que conocieron mejor su tarea permanente en pos de la salud de nuestra tierra.
    A nosotros, la gente de la Fundación, se nos fue un amigo, compañero de charlas y anhelos.
    A su familia le hacemos llegar nuestro abrazo y nuestra amistad, la misma que nos ligaba a él.
    Sentiremos su ausencia, extrañaremos sus charlas, sus investigaciones y sus reflexiones.

  112. #112   Edith Schaab dijo: 06.06.2011 - 00:07hs Siento una grna pena por la muerte de Juan Carlos. Su pasta de político y su esencia de Maestro eran únicas. Nos deja un poco huérfanos en la lucha por la conservación de la naturaleza, de nuestra identidad cultural. Fui colaboradora del GENAN.Guardo en el recuerdo las tantas reuniones del GENAN en la casa de Sofía, de Daniel. Fue una de los momentos más lindos de mi vida.Juan }carlos fue un sembrador de vocaciones, un fundador de la historia de la conservación de la naturaleza en la Argentina. Amable y generoso como pocos.Gracias. A su familia les quisiera acercar un abrazo fuerte y sentido.

  113. #113   Huiliche dijo: 22.06.2011 - 22:54hs Desde siempre me intereso la conservacion ambiental, pero realmente nunca estuve ivolucrado activamente. Es por eso que lo conocia al Sr. CHEBEZ, por haber sido funcionario. Y finalmente luego de registrme en este sitio es que conoci y valore su obra. Hoy al ingresar al sitio me entere de la infasuta noticia.Es la muerte de un verdadero patriota. Lamentable que un hombre tan valioso nos dejara tan tempranamente.Mis condolencias a la familia.

  114. #114   El legado de Juan C. Chebez (Tiempo Argentino, 6/7 dijo: 07.07.2011 - 18:43hs Adrián Monjeau recordó a Juan Carlos Chebez, el gran naturalista y conservacionista argentino que falleció el pasado 15 de mayo. “La conservación ha perdido gran parte de su alma. Por suerte, nos dejó un legado importante, casi una enciclopedia de la fauna misionera y de las reservas naturales en Argentina.” Para Monjeau, sería justo que “se creara en el Ayuí y en sus alrededores un área protegida que lleve su nombre. Ese sería el mejor homenaje para Chebez.”

  115. #115   dijo: 04.08.2011 - 21:31hs Me acabo de enterar, ahora entiendo cuando le dijo a un Hermano mio, "Soy un Tigre herido...", Te recuerdo como profesor, se te caia el saber de los boca, los compañeros aprendiamos y discutiamos, grandes recuerdos. Les dejo el extrañar a otros, para mi siempre vas a ser necesario,esa gente que hace falta, y ya no estas, por suerte hablar siempre se te dio bien y abriste muchas cabezas, Te agradezco de aca hasta donde estes.
    Chau Colega!!!

  116. #116   Gisela Merino dijo: 20.09.2011 - 09:33hs La verdad me toma por sorpresa su muerte y me llena de enorme tristeza!!
    tuve el honor de conocerlo y de asistir por su invitacion a una de sus presentaciones en la feria de las naciones...
    Largas charlas acerca de Atahualpa y Larralde!!!
    Chau gaucho te juiste pal pago de ande no se guelve!
    hasta siempre hasta pronto siempre te recuerdo!

  117. #117   PAULA DURÁN desde Entre Ríos dijo: 27.09.2011 - 21:43hs Hermano mío!!! a un día de cumplir mis 49 (25/09/62), los que compartías conmigo en pocos días más alguien se dio cuenta que yo no sabía...Por dónde anda Juan Carlos? Desde dónde está operando? le mandé mi invitación a la conferencia....Paula vos no sabes????
    Claudio, Carlitos, Andresito!!! Steve, Daniel, Eduardo, Hugo, Tomás, Alejandro, Aldo, Mario....ninguno se acordó de mi? de sus días en villaguay con su hermana del alma \"la licenciada\", donde lloró penas amragura visitó personajes, cantó poesía..SE REFUGIÓ esos pocos días en quien fue su otro lado de la misma moneda.....pero no era rubia así que solo en ser su mejor amiga de aquel fabuloso GENAN quedé, haciendo docencia a todos aquellos chiquilines de secundaria que hoy son grandes profesionales de FVSA, AOP, APN y muchas más.
    Hermano del alma cuanto te amaba y vos solo me admirabas...como lloro saber que no estas a la vuelta de mi correo, a la vuelta de mi vida....y como nadie me avisó

  118. #118   dorita pedrozo dijo: 03.10.2011 - 20:54hs hoy al abrir esta página me doy cuenta de la felicidad de nuestra señor, por tenerlo a su lado a un gran hombre que me enseñó con su canto y su poesía, los deberes de cuidar LA TIERRA,y sus pequeños hijos, la flora y la fauna.opama el yacaré ,fue la llave mágica , que a traves de hugo camara me enseñó a amar el lugar donde vivo.GRACIAS a Dios que vivo y presente estarás siempre juan carlos chebez.

  119. #119   Alicia dijo: 30.10.2011 - 18:53hs Buen dia: quisiera saber si el señor Juan Carlos Chebez, realizo alguna investigacion sobre bioenergetica, y si fuera asi, donde puedo conseguirla.
    Desde ya muchas gracias. Alicia

  120. #120   Pablo Centurion dijo: 20.12.2011 - 15:50hs Realmente una perdida irreparable... Juan Carlos Chebez fue una de esas personas que dieron todo por la vida, un ejemplo a seguir, un orgullo para nuestro país haber contado con una persona con tan lindos valores y tanta capacidad y profesionalismo. SIEMPRE TE RECORDAREMOS

  121. #121   Carlos Best dijo: 09.01.2012 - 01:16hs Tuve el honor de conocerlo y trabajar con él. Con Daniel Forcelli y otros "locos" más fuimos en 1984 y 1987 a Misiones y Brasil. Juntos recorrimos, fotografiamos y filmamos el Barrero Palacio antes de que lo ahogaran, perseguimos Amazonas vináceas por los teales de Oberá y tuvimos algunas broncas fruto de la escasez de espacio de la caravana. Llevo grabados en el alma esos paseos con don Roth. Gracias Juan por haber compartido esos momentos y ese inmenso amor por Misiones, mi tierra querida.
    Carlos Best
    Madrid
    charlie_best@hotmail.com

  122. #122   Hugo Eduardo Duthi dijo: 04.10.2012 - 19:53hs Desde la mìtica Olta, en La Rioja, lugar donde asesinaron al Chacho Peñaloza (a quien Juan Carlos admiraba), dejo mi mensaje embargado de enorme tristeza por la muerte de tan necesario hombre. Le haremos homenaje defendiendo nuestras sierras de la megaminerìa transnacional.

  123. #123   edward dijo: 20.11.2012 - 19:13hs perdimos a un grande.

  124. #124   Jose Luis Pafumi dijo: 30.11.2012 - 19:30hs Fui socio durante dieciocho años de la Fundacion Vida Silvestre Argentina y por mas de diez años de Aves Argentinas. Recuerdo en 1983, recien recibido de Ingeniero Agronomo, me asocie a la F.V.S.A. luego de asistir a un curso sobre degradacion y desertizacion del recurso suelo. Alli recibi la primera revista y lei con avidez los articulos de Juan Carlos Chebez sobre la Isla de los Estados o sobre la meseta de Somuncura. Si bien no tuve el honor de conocerlo personalmente, creo que su aporte a la conservacion de la naturaleza argentina fue gigantesco. Basta recordar su lucha en Misiones, a favor de la Reserva Uruguai y en contra dela construccion de una represa.
    Ahora, que estoy por escribir un libro de cuentos sobre la Naturaleza, me atrevo a escribir estas lineas y dedicarselo a su memoria, poniendolo a la altura de otros grandes naturalistas, como Felix Rodriguez de la Fuente (por el admirado) , que se fueron antes de tiempo, pero nos dejaron su inconmesurable amor por la Naturaleza.
    Gracias Juan Carlos.



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